sábado, 4 de junio de 2011

MORDERSE LA LENGUA

Me he mordido la lengua. Y eso que no me gusta la casquería, nunca me ha gustado. Lo de comerse los órganos vitales y las vísceras más íntimas del animal siempre me ha parecido una falta de respeto y por eso me da cierto repudio la casquería. Los sesos, el corazón, los riñones, el hígado, la lengua y, por supuesto, las criadillas, son cosas sin las que no se puede vivir y cuando te las comes es obvio que el animal está ya muerto. Cuando me como un filete no lo imagino, de hecho podría darse el caso de alguna vaca que cediera parte de sus michelines y siguiera pastando. También se puede vivir sin lengua... No, algunas que conozco yo, sin lengua se morirían. Pues eso, que cuando veo una casquería salgo corriendo, ¿A quién se le ocurriría? Tu niño, ¿de mayor qué vas a ser? ¿Casquero? Pues espero que fabriques cascos o juegues en el Getafe porque sino te espera una triste vida rodeado de flácidos trasplantes fallidos.
Pero hoy me he mordido la lengua con fuerza y me he cabreado. Por que duele que jode y porque cuando me muerdo la lengua es síntoma de que he vuelto a engordar. Como el peso no hace más que mentir y desde hace seis años siempre peso lo mismo. Claro que poco más se puede esperar de alguien tan humillado que se deja pisar todas las mañanas por varios miembros de la familia. Por eso mis sistemas de medición son tres, las cuestas de esta colina de Pacific Heights en la que vivimos son el primer referente; el cinturón debería ser el segundo, pero como lo acabo de cambiar porque el otro tenía ya casi quince años y por el agujero me cabía un dedo, no le tengo cogida la medida; y el tercero, el más científico e infalible de los sistemas, es la lengua. Cuando me la muerdo significa que he engordado. Es muy sencillo, uno come más de la cuenta porque está todo muy rico, hace poco ejercicio porque te cansas y sudas, entonces el cuerpo empieza a acumular grasas donde quiere. Es curioso pero nunca le da por engordarte los biceps. Se suelen acumular en las barrigota, lo cual no es muy grave porque se tapa con la camisa, pero cuando ya no cabe más ahí, pasan al trasero y a la papada y los mofletes y entonces es cuando se produce esa extraña y peligrosa reacción por la que el moflete se hincha también hacia dentro, ahogando los espacios de la lengua, que sin sitio donde moverse termina por ser mordida.
Esto era para deciros que creo que he engordado y ahora os voy a contar el por qué, que también es científico. He leído últimamente un estudio que dice que el café es muy bueno para prevenir el cáncer de próstata, así que llevo unas semanas que no pego ojo, pero no porque tenga ningún problema prostástisco, sino por el café. Por otro lado me dicen que beber un vaso de vino al día es muy bueno para el corazón, y allá voy yo con mi vaso de medio litro lleno a rebosar. El tercer estudio habla de que el pan no engorda, que eso es una leyenda urbana, así que a mojar bien en la salsita y en la mantequilla. Total que me he mordido la lengua y estoy algo mareado, no sé si será que me estoy envenenando...

2 comentarios:

  1. En efecto, el pan no engorda, el que engorda eres tú :P

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  2. ¿Y tanto rollo para decir que te has puesto como una foca? ¿O es que has metido la lengua en algún sitio raro y te ha dado una reacción alérgica? ¿te ha picado una avispa? NOOOOOOOOOO, SON LAS HAMBURGUESAS LOS STEAKS Y LA ENSALADA CESAR CON SU SALSITA

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