martes, 30 de noviembre de 2010

RETRANSMISION DEL PARTIDO

Y por fin llegó el partido. Son las doce menos cinco y Diego se afana en conectar el ordenador, instalar el proyector y ... ya está, empieza a sonar "roja directa", página desde la que vemos los partidos.
A las doce en punto, entran por la puerta Simón y Diego resoplando por el sprint que se han hecho desde el colegio para no perder un segundo del derby. Ha colado y les han dejado salir del colegio sin problemas.
Hoy la imagen de la retransmisión llega con peor calidad que otros días. A los pocos minutos un tremendo bufido de Diego jr anuncia la llegada del primer gol. Diego sr le pide que se contenga por respeto a Simón que está en minoría . Me preguntan que con quién voy yo, y la verdad no lo sé, siempre pienso en lo tristes que estarán la madres de los que pierden, soy así de tonta. A los pocos minutos algo empieza a fallar y el ordenador se queda colgado, perdemos la imagen y se acabó el partido.
Por el momento, porque en un alarde de ingenio y desesperación y ante los gritos de los dos Diegos, a Simón se le ocurre llamar a su madre que esta en Madrid, para que se conecte al skipe, coloque el ordenador frente a la televisión y podamos seguir viendo el partido.
Cuando conseguimos hablar con Olga, ya ha caído el segundo, toda la familia reunida en su casa se descojona por la ocurrencia de Simón, pero.......funciona. Podemos ver en la pantalla del ordenador, la pantalla de la televisión y además oír el sonido de la retransmisión española.
La verdad es que la próxima vez que Simón venga a preguntarme por un problema de matemáticas o geometría, le voy a decir que use el mismo ingenio y rapidez que ha demostrado hoy para salirse con la suya y ver el partido.
En el descanso comen a toda prisa, los goles siguen cayendo para alegría de los Diegos, que nunca han sido muy madridistas, y desesperación de Simón y de toda su familia Madridista.
Es agradable volver a ver un partido de la liga, sin acento mejicano, aunque sea a través de una pantalla de ordenador.
Hoy miles de personas de todo el mundo estaban intentando ver el mismo partido, a través de la misma página, a la misma hora y claro.......han acabado todos perdidos en el ciberespacio. Todavía andan buscando los cinco balones de los cinco golazos por el universo.
Lo siento por los madridistas pero siempre me cayó bien Guardiola, tan educado, sensato y además guapo. Acabado el partido los niños vuelven al colegio, Diego eufórico y Simón cabizbajo, y aquí no ha pasado nada.

lunes, 29 de noviembre de 2010

DEPORTES

Vivo en una casa donde la vida gira en torno al deporte, por mucho que se empeñen en decirme que no es verdad. Los fines de semana los planes se hacen en relación al horario de los acontecimientos deportivos televisados. Al principio cuando no teníamos hijos, sólo tenia que pelear si quería hacer algo con Diego, pero ahora que ha conseguido meterles en el cuerpo a los niños, la misma pasión por todo tipo de acontecimientos deportivos, sé que tengo la batalla perdida. Así que aprovecho para hacer mis planes particulares, y me escapo a pasear, ver alguna exposición o lo que sea.
Llega a tal punto que cuando reformamos nuestra casa de Santamera tuvimos un serio debate sobre televisión sí o televisión no. Supongo que no hace falta que os diga cuál ganó, tres contra uno, no tenía nada que hacer. Allí no hay antena comunitaria, así que la única forma de ver la tele es contratar Canal plus. Cada fin de semana nos vamos con la tarjeta para poder comprar los partidos del fin de semana. Dentro de la casa, afortunadamente, no hay cobertura, así que Diego se tiene que ir con el móvil y la tarjetita a la carretera para comprar el partido.
En otra ocasión, estábamos de vacaciones en Marruecos y había no se que carrera importante. En el hotel no había manera de verla, así que mi querido esposo decidió pasar una mañana recorriendo Tetuán en busca de una parabólica para ver el partido. Y la encontró, y pasamos el resto del día en el balcón de la habitación, colocando la antena de todas las maneras posibles, sin que al final consiguiéramos sintonizarla. Y allí se quedó penando la antena, para siempre. Me hubiera gustado ver la cara de la camarera, cuando entró a limpiar la habitación, qué raros son estos turistas españoles.
La verdad es que la afición de nuestros hijos al deporte es increíble, desde muy pequeños se saben los jugadores de todos los equipos, los coches y pilotos de toda la parrilla de la fórmula uno y las motos, el ranking de los tenistas, los equipos de basket etc...
Hoy es el partido Madrid-Barca, y llevamos todo el fin de semana oyendo frases lastimeras de Simón, que es madridista a muerte, y Diego que no lo es: !vaya nos vamos a perder el partido más importante de la temporada!
Simón, muy astuto, habló con su madre el sábado por la mañana y le pidió permiso para faltar al colegio y poder ver el partido. Empieza la campaña pro- partido, que Diego jr aprovecha diciendo que si Simón se queda, él también.
Así que después de rogar y suplicar, lo han conseguido. Hoy a las doce del mediodía, han salido del colegio con una nota que dice:
"Simon and Diego are going today to the spanish embassy to do some arrangements, so they need to go out to school at noon. Thank you".
Hace falta tener cara dura, como se enteren de que han faltado por un partido de fútbol, nos echan.
Os cuento esto porque sé que Diego sr no se atreve, para que no os metáis con él.
¡Padre blando!

VIVIR JUNTO AL MAR

Nunca me gustó el mar. Mi padre lo adoraba, mi madre lo odiaba. Elegí los genes maternos o simplemente me pudo el miedo. Pocas cosas pueden generar tanto pánico como el gigantesco océano, su inmensidad, su soledad, sus tempestades, sus tiburones y sobre todo su misteriosa oscuridad. Sólo hay una cosa que me dé más miedo (sin contar los terremotos, los cementerios, los aviones, los espíritus o la altura): los puentes colgantes sobre el mar. No puedo soportar la sensación de estar colgado en medio de esa masa de agua y en la peor de mis pesadillas siempre me despierto rompiendo la barandilla de un Golden Gate cualquiera y cayendo al mar. Ahora lo entendéis todo, por eso nos vinimos a San Francisco, por una cuestión terapéutica; como el alergólogo que te inyecta polen para quitarte la alergia al polen. De esa forma, a base de esqueletos y tumbas por todas partes, en el maldito Halloween perdí parte de mi miedo al más allá. Después, por necesidad, cruzando alguno de los puentes casi a diario, también he llegado a familiarizarme con la situación. Y ahora, a base de convivir con él, empiezo a notar que le estoy cogiendo cariño al jodido mar.
En esta ciudad, quieras o no, vives con el mar. Cualquiera de sus espectaculares vistas está fondeada por el mar; cada calle o avenida acaba en el agua; todas las salidas de la ciudad te obligan a ir pegado al mar o sobre la bahía; cuando hay niebla, la sirena que avisa a los barcos se oye desde toda la ciudad...Vives con el mar. Para muchos esto os parecerá una tontería, pero para los madrileños (que no madridistas), que somos de secano y que nos parece inmensa "Charca verde" en La Pedriza, estar rodeados de agua es una extraña pero agradable sensación. Me encanta. Me encanta subir nuestra calle con el coche, coronar la colina y lanzarme cuesta abajo hacia el agua con toda la bahía por delante. Me encanta sentarme con Martín en Marina a contar el tiempo que pasa entre cada uno de los gigantescos cargueros chinos que salen de la bahía, bajo el Golden Gate y se adentran en el Pacífico; contamos los contenedores que lleva cada uno y calculamos el coste aproximado del barco con toda su mercancía. Ya suponemos que en unos containers van coches de lujo y en otros cebolletas, pero ahí entra el trabajo de la estadística. También me encanta que nos inviten a un cumpleaños de niño en Ocean Beach, junto a una hoguera, jugando al volley y viendo la puesta de sol. Un poco más agradable que los "Party-Fiesta", piscinas de bolas y otros parkings de niños. Pues eso, que me encanta el mar... Qué blandito he empezado la semana ¿eh?

domingo, 28 de noviembre de 2010

CONFLICTO DE SOBACOS

Es domingo, ha dejado de llover en Frisco. Terminan las vacaciones de Thanks Giving. El Espanyol ganó, no hay quien nos pare. Esta mañana se ha terminado el cargamento de desodorante Williams que me traje. Ya sabéis que siempre llevo conmigo una bombona de Williams, pero las cosas son así, se ha terminado. De hecho no he podido echarme en los dos sobacos. Sólo en el izquierdo, para el derecho he tenido que pedirle a Dieguillo su bote de Axe. Es una extraña sensación, hueles a medias. Tu mitad izquierda es conservadora y huele a ti, como toda la vida; pero tu mitad derecha es revolucionaria, joven, transgresora y huele a futuro. Ya sé que debería ser al revés, pero estaría tergiversando la realidad y siendo infiel a los numerosos lectores que día a día seguís esta porquería. Así que aunque mi mente sea más de izquierdas, mis sobacos son más de derechas. Da igual. Lo único relevante es que se ha acabado el Williams, así que el primero que venga, que haga el favor de echar en la maleta, junto al jamón ibérico, el chorizo, la fabada y el bote de Cola Cao, un par de botes de Williams Classic.
Es verdad, dijisteis un montón que ibais a venir. Qué fácil es hablar. Sí, sí. Por qué no quedamos un día... a ver si nos vemos... llámame y comemos. Qué clásico (como el Williams). Hacednos un hueco que nosotros vamos seguro. Así que cogimos una casa súper grande para que cupiesen todos los amigos y familiares que nos iban a visitar, hicimos un calendario con las previsiones de visitas y cargamos la bodega de vino. Y aquí estamos, con mi amigo Ni Cristo, el calendario en blanco y el vino desconcertado porque nunca había estado tanto tiempo metido en un armario de nuestra casa. Sinceramente, creo que la culpa es del blog; lo de los 10.250 kms y las nueve horas impone respeto y si encima os contamos todo lo que pasa aquí, gratis, para qué venir. Voy a tomar medidas, voy a cambiar el título del blog, voy a hacerlo de pago y me voy a beber todo el vino... Por favor, venid, que el Axe este es infumable y además creo que me coloca.

sábado, 27 de noviembre de 2010

ESTAMOS ESTRESADOS

Ya sé que más de uno está deseando soltarme un sopapo en este momento, pero tengo la ventaja de estar muyyyyyy lejos. En serio, lo último que pretendemos hacer con este blog es dar envidia a nadie, aunque somos conscientes de estar en una situación privilegiada y vamos a disfrutarla todo lo que podamos. Si es con vosotros, mejor todavía. Hecho este inciso, os diré que desde que hemos llegado no hemos parado ni un segundo, no sé cómo nos las arreglamos. Bien es cierto que no vamos a la ofi, no tenemos que fichar y no tenemos jefe, pero también es verdad que nos faltan las horas para hacer todo lo que queremos hacer. Vamos que no es el mismo estress que he tenido yo durante años en la ofi, ni el que tiene Montse cuando se le acerca una exposición, pero no paramos.
Mi amigo Luis, Alcalde de Santamera, se ha prejubilado hace unos meses y cada vez que le veo le pregunto si está bien, si se aburre, si echa de menos la tensión del trabajo y él siempre me contesta lo mismo: "no paro ni un segundo, chapuza por aquí, chapuza por allá..." Ahora le entiendo. Nosotros madrugamos todos los días (más que en Madrid, a las 7:15) y nos acostamos bastante tarde; ni un solo día nos hemos echado la siesta, no vemos la tele porque no tenemos y apenas he podido leer dos o tres capítulos de un libro. Que ¿qué coño hacemos? Levantarnos, desayunar, dar de desayunar a los niños, ducharnos (algunos días me afeito), vestir a los niños, regañar a Lucio, llevar a los niños al cole, recoger la cocina, hacer las camas, leer vuestras chorradas en el blog, salir a andar, tomar un café, barrer la casa, poner la lavadora, fregar los cacharros, hacer la comida, ir a la compra, contestar los mails de la ofi, escribir a los amigos, contestar los mails del Sahara, leer el periódico, escribir un libro, hacer fotografías, contestar los mails del cole (miles), recoger a Lucio, ir al parque, preparar meriendas, recoger a Tincho, navegar en internet, escribir el blog, llevar a los chicos al soccer, regañar a Diego, hacer deberes, jugar con Lucio, cocinar cena, bajar la basura, escribir en el blog, esconder el I-pad, regañar a Martín, bañar a Lucio, cenar, poner el lavaplatos, acostar a Lucio, escribir mails, ¡niños a dormir!, cerrar las puertas, apagar las luces, ¡Niños a dormir, no lo digo más veces!,  ordenar la mesa, hacer pipi, vaciar el lavaplatos, ¡Me cago en la puta...A DORMIIIIIIIIIIIIR!

viernes, 26 de noviembre de 2010

LAS TORRIJAS DE THANKS GIVING

Otra línea en el curriculum. Ya hemos estado en una cena de Acción de Gracias. Era eso ¿no? plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro y acudir a una cena de Thanks Giving Day. Ya se puede uno morir tranquilo. El evento ha cubierto nuestras expectativas, salvo por el horario. Eso de empezar a cenar a las cuatro de la tarde, estar mamado a las cinco y que te pongan de patitas en la calle a las nueve, es algo que un españolito de pro lleva muy mal, pero encima que te invitan, no vas a protestar.
Agradable casita en Richmond, al lado del Golden Gate Park y a tres manzanas de Ocean Beach. Más desordenada que nuestra cocina del motorhome. Familia judía con dos hijos. Cuarenta invitados a cenar, casi todos padres del colegio; dos pavos gigantescos, no me suena haberlos visto por el colegio, ni a ellos, ni a sus padres. Eso sí, eran de carne y hueso, no como aquel famoso de plástico que llevó Bush a sus tropas. Qué tipo más tonto. El pavo no, Bush, ¿cómo va a ser tonto un pavo de plástico? Pues sí, muchísima comida, pero nada que una buena suegra no pueda igualar. No es una fiesta religiosa pero nunca falta alguna ceremonia o sobrino leyendo una lovely poesía; no problem, pones cara de entenderlo todo y brindas ¡Happy Thanks Giving!
Por lo demás, lo habitual de este tipo de cenas: el perro que se emociona con tanta gente y se mea en medio del salón, la niña que vomita en el centro de la mesa, el amigo que está encantado con su nuevo Audi de cambio secuencial en el volante, el vecino que nunca tiene jet lag cuando viaja a Europa, el español que lleva una torrija considerable, el anfitrión que saca el telescopio para que veamos las lunas de Júpiter... Sólo he echado en falta dos cosas, los envenenados comentarios de política que los cuñados suelen hacerse en este tipo de reuniones familiares y mis adorados puros. He hecho ademán de sacar un Habano, pero la mirada cómplice de mi amigo Paul me ha evitado acabar en Guantánamo.
Nuestra aportación a la fiesta han sido dos tortillas de patata, una docenas de torrijas (Montse, me han pedido la receta y el spelling de "touriha"), queso manchego, aceitunas (sí Ramón, aceitunas), dos cajones de Lego esparcidos por la habitación del niño y, como hecho más relevante, la magistral exhibición de "Diego padre" (torrija incluida) jugando y derrotando a todos los padres e hijos al pin-pon o table tennis. Si es que los Muñoz lo llevamos en la sangre, el pin-pon y las torrijas.

jueves, 25 de noviembre de 2010

HOME SWEET HOME

De vuelta a casa, home sweet home. Qué casa más inmensa tenemos. Esa es la gran conclusión que uno saca después de pasar cinco días recluido con todos estos animalitos en un motorhome de escasos 20 metros cuadrados. Es divertido. Una mezcla entre el cubo de Rubik y el Tetris. Abre la puerta, cierra el armario, baja la mesa, extiende la cama, abre la nevera, se caen los huevos, guarda la ropa, cierra el grifo... Cada movimiento hay que hacerlo como parte de una cadena, de un todo, en perfecta correlación con el movimiento anterior y en previsión del movimiento siguiente. Que quieres mear, avanzas en dirección al baño, apartas un niño hacia la izquierda, das un paso, apartas otro niño a la derecha (a la izquierda ya no queda sitio), das otro paso, abres la puerta del baño (es importante tener bien claro antes de entrar qué tipo de necesidades vas a hacer para entrar de frente o de espaldas porque dentro no puedes darte la vuelta), das un paso atrás y otro de lado, cierras la puerta, chof, pisas el pedal del desagüe, no funciona, te has saltado un paso, ¡idiota!, tenías que haber encendido la bomba del agua, vístete (es poco estética la imagen de un familiar con los pantalones por los tobillos, por muy familiar que sea), sal de nuevo, silva para disimular, enciende la bomba, vuelve a entrar, pisa, bye bye, vístete, no que ya te habías vestido antes, abre el grifo, lávate, no hay agua caliente, se te olvidó darle al otro botón, ¡qué le den!, se cae la toalla, te agachas, cabezazo en el armario, por fin sales...¡Qué alivio!
Además, resulta curioso como los espacios, cuanto más pequeños son, más desordenados están. Nuestra cocina, de un escaso medio metro de encimera, almacenaba los siguientes artículos: un cargador de ordenador, dos libros, una sarten, una cacerola, cuatro tazas, las conchas de la playa de Lucio (perfectamente desperdigadas), un chicle gigante, el equipo de música de Martín, tres platos, una botella de aceite, el desodorante de Diego, un calcetín, varios cereales, una balleta sucia, el mapa de California y la botella de leche rellenada con Coca Cola. Claro está que para arrancar hay que recogerlo todo para evitar que se caiga nada en el primer acelerón. ¡Niños, a recoger!. Cajón que se abre: amasijo de items, ingredientes y utensilios. Y eso que nosotros somos superordenados, que si no...
De verdad que el viaje ha estado fenomenal y que el motorhome es todo un invento. Podría hablaros de sus distintas configuraciones para noche y día, del panel de las angustias (te marca cuánta batería, agua y combustible te queda), del repugnante ceremonial de vaciado de aguas grises y negras (así las llaman) o de sus innumerables cajones y puertecitas llenas de cosas, pero me quedo con esa sensación de libertad que supone conducir acompañado por tu familia y tus armarios, sin saber si en el siguiente frenazo te va a golpear en la nuca un balón de fútbol, un bate de baseball, un blister de guacamole, una zapatilla de Lucio, o el propio Lucio. Desde que hacía descensos en mountain bike no había vuelto a practicar un deporte de tanto riesgo. ¡Qué subidón de adrenalina!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

HUEVOS ESTRELLADOS


Algunos piensan que estas entradas en el blog están concienzudamente pensadas y que nos quitan mucho tiempo. Nada más lejos de la realidad. Son totalmente “casual”, como mi indumentaria habitual. Hoy por ejemplo venía yo hacia el motorhome pensando en cambiar de inmediato el titular de aquella entrada de las ciclistas desnudas porque el asunto se nos ha ido de madre y todos los días entran a ver el famoso póster del disco de Queen varios intrusos de extraños países. No es que el blog esté reservado a ningún tipo de visitante, ni a ninguna nacionalidad específica, pero la verdad es que su objetivo principal no era la masturbación, por muchas pajas mentales que yo me haga.
Una vez cambiado el titular, os iba a hablar del viaje por el Big Sur en autocaravana, que mañana terminamos, de sus momentos estelares. De la tormenta que no nos dejó dormir en toda la primera noche; del olor que dejaron dentro de nuestra casita con ruedas los “autostopistas” de Alaska y su perro pegamoide, tras viajar con nosotros y comerse nuestros nachos; de los 20 pares de calcetines que compramos en Monterey y perdimos en el ciberespacio, a la media hora de pagarlos; del insípido cangrejo que nos hemos zampado como final de viaje y que nos han servido, como es habitual, con ketchup; o del paradisiaco cruce de autopistas en el que nos disponemos a dormir si los camiones, la lluvia y el frío nos dejan. Para que os hagáis una idea, es algo parecido a Bailén, pero en la gasolinera de al lado, en lugar de Repsol, pone Chevron, lo que le da un poco más de glamour a la situación.
Pero he abierto la puerta de la nevera para guardar los chicken fingers que le han sobrado a Lucio de la cena y la docena de huevos que venía de excursión con nosotros ha decidido aterrizar en el suelo. Sólo uno se ha salvado. Según los recogía uno a uno, con el mapa de Carmel y estos deditos, he pensado que tenía que contároslo, que debía compartir con vosotros esa pringosa y resbaladiza sensación que provoca el huevo frito cuando no esta frito y le da por buscar pelusas por debajo de la mesa. Me he acordado de los huevos estrellados de El Almendro y he pensado que del viaje, ya os hablaremos cuando volvamos.

martes, 23 de noviembre de 2010

NI ASESINADA, NI VIOLADA

Soy un metepatas, siempre lo he sido. Me di cuenta un día en el Jarama, que me encontré a un joven piloto a quien,  tras un accidente, le habían amputado el pie: "¿Qué tal Quique, cómo andas?"...Tierra cómeme, pero como la tierra no me come, sigo erre que erre y cada vez que puedo, hasta el fondo...La pata. Aquí intento no hacerlo, de entrada porque meter la pata se dice "blunder", que ya de por si tiene mucha menos gracia, y porque no siempre terminan de entender mi humor simplón. Lo bueno es que tengo siempre la excusa del idioma.
El otro día, hablando con el padre de una amiga de Diego, me preguntó que en qué trabajaba yo y le contesté mi broma de siempre: "trabajo en el circo, organizo eventos", pero apenas pude prolongar mi falsa carcajada autocomplaciente cuando el menda me dice: "qué casualidad, como yo, también trabajo en el circo". Le dí al botón de evaporarme, pero no funcionó y allí me quedé un rato hablando de focas, elefantes y payasos. Lo malo es que el Tonetti está invitado a la misma cena de Thanksgiving que vamos nosotros y seguro que me sientan con él para que compartamos anécdotas del sector.
Es el problema de contestar demasiado rápido. Por eso a partir de ese día intento contar hasta ten antes de contestar a algún desconocido. O desconocida, porque el jueves, cuando estaba yo descargando la compra del coche se me acercó una rubia que paseaba a su perro. No pensé que había ligado porque hace mucho que no creo en los milagros, pero me puse nervioso cuando me tendió la mano y me dijo: "Hi, I am Heidi". A punto estuve de preguntarle por Pedro, pero conté hasta ten. Entonces se identificó: "Soy su vecina" y allí es cuando casi la cago, no me dio tiempo a llegar a five y solté: "Sí sí, ya la conozco...vamos que ya me lo imaginaba viéndola salir de esta casa". Ella puso una cara extraña mientras yo la desnudaba con la mirada. Sí era ella, la misma, la de la entrada de Sin Intimidad. Me di cuenta de que iba a "blunder" de una forma escandalosa y me agarré a mi saco de cebollas y mis cajas de cereales y tiré escalera arriba. Eso sí, me quedé con las ganas de decirle que está mejor desnuda que vestida, que el vidrio de nuestra ventana le quita algunos años y que si era ella la joven que habían violado en el parking. Ya supuse que la asesinada no era. Pero por si las moscas no pregunté.

sábado, 20 de noviembre de 2010

ARRIBA ESPAÑA

Qué casualidad, si es "veinte ene". Y yo pensando en la bandera española, a dónde hemos ido a parar. Desde luego tengo una crisis de identidad y sé muy bien su motivo. Siempre me he considerado republicano, aunque respetuoso con nuestra Monarquía Constitucional, pero al llegar a este país y ver lo que significa ser republicano, mis escasas neuronas se han declarado en rebeldía, primero; en huelga de hambre, después; y en violenta movilización, al final. Debe ser por eso que me duele tanto la cabeza últimamente.
Aunque estemos a gusto en San Francisco, hay muchas cosas de este país que no nos gustan. Os las podéis imaginar (y no me refiero a los enchufes de clavijas planas). Además cuando llevas más de tres meses fuera de casa, te entra un extraño sentimiento patriótico con el que nunca había estado familiarizado. Así que aquí estamos en los U.S.A. con nuestro kit de español compuesto por camiseta de la Selección, bandera rojigualda y algún que otro souvenir regalado por mis compañeros de Last Lap. El torero y la flamenca ya os dije que no los tenemos porque no tenemos tele. Y aunque no nos creáis, estamos orgullosos de lucir los colores. Eso es algo que se lo debemos a Iniesta. Hasta la Copa del Mundo de este verano, la bandera española había sido patrimonio de una ideología, emblema de un partido y motivo de confrontación. Era la bandera del bigote. No puedo negar que en muchas ocasiones me provocaba rechazo. Pero allí estaba Iniesta para acabar de un impresionante zurdazo con el bipartidismo, la lucha de clases y la discriminación de los inmigrantes. Realmente no sé si fue con la diestra o la zurda, pero lo del zurdazo queda mucho mejor que un derechazo, que además nos volvería a llevar a terreno pantanoso. Gol, campeones, borrachera y todos abrazados entre sí, ricos y pobres, rojos y fachas, ecuatorianos y peruanos, todos bajo la bandera española. ¡Qué gustazo!
Desde entonces estoy reconciliado con la bandera y la muevo orgulloso al aire californiano. Con la niebla que hay hoy, no la ve ni Cristo (sí, el de la iglesia Ni Cristo), pero yo me siento más patriota que nunca. Eso sí, la bandera que llevo en el corazón es la saharaui.
Para facilitar los comentarios empiezo diciendo la expresión de Dieguillo al ver la foto: "¡Qué repudio!"

viernes, 19 de noviembre de 2010

RUMBO AL SUR

Hoy les dan las vacaciones a los niños. Sí. La semana próxima es "Thanksgiving" y no hay cole. Me gusta y a los chicos más. Luego las vacaciones de Navidad serán más cortas, pero este parón de ahora les sienta muy bien. Aprovecharemos para hacer una buena excursión. Así que mañana mismo salimos en una fastuosa autocaravana que hemos alquilado, con rumbo al sur. Sí, nos vamos al Big Sur (supongo que se traduce como Gran South) a ver los acantilados y los parques naturales. Será toda una experiencia, los seis metidos en el motorhome oyéndonos roncar y oliéndonos los pedos. Dará para más de una entrada en el blog, seguro. La última vez que hicimos vida de caracol, con la casa a cuestas, fue hace 25 años cuando Montse y yo recorrimos Europa, de circuito en circuito, pero nunca lo hemos hecho con los niños. Ellos están como locos. Lucio ha pedido llevarse todos sus juguetes: no hay problema, son bien pocos. Martín llenará su habitual mochila de cachibaches. Diego no se separará del skate. Simón vive pegado a la PSP y al móvil por si le manda un SMS su amiguita Marcelle. Montse cogerá su libro con el escritor que habla del escritor que habla del escritor que habla del escritor...esto se parece al cuarto de baño de mi madre que tiene un espejo en frente del otro y te ves infinitas veces. Y yo, ya he preparado una lista de lo que me llevo: mi bici Kulana, los puros, el vino, el ordenador, las almendras, las pelusas y por supuesto, mi mirador. El viaje promete. Os contaremos, si wifi quiere.

jueves, 18 de noviembre de 2010

REALIDAD Y FICCIÓN

Me estoy leyendo un libro en el que el protagonista es un escritor. El narrador va contando su historia, su vida cotidiana de persona y de escritor. En un momento dado el personaje-escritor decide escribir sobre lo que está escribiendo. Así que se mezclan dos ficciones a la vez, la de la novela y la de la novela dentro de la novela. Pero lo que el escritor ficticio está escribiendo no es ficción, ya que no escribe sobre un personaje inventado, sino sobre su propia vida. Menudo lío.
Me pregunto quién es el que corrige el estilo de la novela que escribe el escritor ficticio, él o el escritor real que le ha dado vida. Y también que es menos real, o más ficticio, la propia vida del escritor ficticio, o la ficción que está escribiendo el escritor ficticio sobre su propia vida.
Me fascinan estos líos. En la vida real pasa lo mismo. Nos suceden cosas de verdad. Cuando las contamos a los demás, o las recordamos, ya no son reales por que transmitimos una visión particular de lo que hemos vivido y no la realidad misma. Así que, qué es más real, lo que vivimos o lo que pensamos que vivimos.
Perdodad estos rollos que os cuento últimamente. Simplemente me parecen más reales que lo que vivo cada día.
Por cierto, ¿el que aparece fumando un puro en el tejado de casa, es mi esposo real, o lo he soñado?

miércoles, 17 de noviembre de 2010

UN NIÑO VIEJO O UN VIEJO NIÑO

Desde que soy un niño siempre me ha gustado patinar por la casa. Sí está bien construida la frase, porque nunca he dejado de ser un chaval. Echo a correr y a mitad del pasillo paro en seco y sigo deslizando sobre los calcetines hasta llegar al dormitorio. Es bueno para el equilibrio, haces un poco de ejercicio, rejuveneces la mente y limpias las pelusas, perfecto. El suelo de está casa es mucho más deslizante que el de Madrid, con lo cual estoy avanzando bastante más en mis conocimientos de sock-boarding, que en las clases de guitarra o inglés. A los niños les encanta verme y tratan de imitarme, pero todavía tienen mucho que entrenar para alcanzar mi destreza. Cuando además estoy contento porque el Espanyol ha ganado o algo así, me permito el lujo de hacer un giro o un salto durante el derrape. Cualquier día encontraréis en "you tube" un tortazo mío, grabado a escondidas por los chicos.
Es verdad, soy un afortunado porque sigo siendo un niño, que paso horas jugando al Lego con Lucio y escribo tonterías como esta, pero en realidad soy mayor. Algunos lo habréis notado por la barba y las canas, el sábado sabadete cumplí 47 tacos, pero si no os lo digo yo, hubieseis dicho que tengo la mitad. Es esta ciudad que me está rejuveneciendo. Lo bueno de ser un niño mayor es que si tienes un capricho lo llevas a cabo, sin nadie que te regañe o a quien hagas caso cuando te regaña.
De ahí lo vicios. Antes no me gustaba el vino pero me parecía algo tan interesante y divertido, que estaba deseando que me gustase. Ya soy mayor, ya me gusta y a veces demasiado. Nunca había fumado pero los puros me parecían divertidos y dije, ¿por qué no? Aunque aquí sólo se pueden encender en el fumadero que tenemos en el tejado. Tampoco me gustaba el café, pero en San Francisco me ha entrado el antojo (o me lo ha pegado Montse). Como hay cafés por todas partes y la gente va por la calle con su vaso en la mano, he pensado que nunca seré un buen San Franciscano si no llevo el café en la mano, así que allá voy yo con mi vasito, quemándome todos los días la lengua, cuesta parriba, cuesta pabajo. De esta forma completo el repoker de vicios a los que un adulto puede aspirar: buen comer, buen beber, café, puros y...motos. Como decía Kevin Schwantz, "montar en moto es lo mejor que puedes hacer en esta vida con los pantalones puestos".
PD Para los niños que estáis leyendo: todo esto lo hago con moderación, muy poquito. El alcohol, el tabaco, el café y las mujeres son muy peligrosos, te consumen poco a poco. Y no me olvido del Sahara.

martes, 16 de noviembre de 2010

PRUDENCIO INDURÁIN Y EL GOLDEN GATE

Pobre Bay Bridge, cómo le menospreciamos todos. Ni siquiera en su propia entrada del blog aparece en el titular. Todos los méritos son siempre para el Golden Gate. Por algo para muchos es la octava maravilla del mundo, aunque yo no lo tengo muy claro porque me parece que para ese puesto pelean cientos de monumentos y paisajes del mundo. No sé por qué se empeñan todos en ser la octava maravilla, cuando siendo un poquito menos ambicioso puedes ser la novena o la décima. ¿Habéis oído alguna vez hablar de la novena maravilla del mundo? Claro, que tampoco entiendo por qué son siete las maravillas y no diez, como los mandamientos, los números o las sillas que tenemos en esta casa.
Vale, el Golden Gate es rojo, cierra la Bahía y tiene barbacoas para hacer alitas (eso sí, caben pocas); no tengo nada contra él, pero no es justo que se lleve todos los méritos. El pobre Bay Bridge es más largo, tiene dos pisos, tiene dos nombres (el puente de Oakland o el Bay Bridge), atraviesa por un túnel la Isla del Tesoro y además es gris. En un mundo en el que tanta gente gris consigue triunfar, el debía ser el rey. Mirad a Bush, ¿se puede ser más gris?...Obama en cambio es más brillante, aunque oscuro. Bueno lo dejo, que no quiero que esto coja tintes racistas y no me refiero a que lo de Obama sea tinte.
Además, aunque son de la misma época, "Bay" es el hermano mayor de "Golden". Ese es el problema de ser hermano de alguien tan ilustre, no es fácil, siempre estás en la sombra, nunca eres tú, eres el "hermanode". Ser "hijode" es más fácil (no estoy insultando a nadie, malpensaos); yo siempre he llevado con gran orgullo el título de "Hijode" Lucio Muñoz y Amalia Avia. En cuestión de hermanos no he tenido problemas porque todos han salido artistas, así que presumo de "hermanode" artistas. Lo chungo es que tu hermano sea grande, rojo, espectacular y brille. Bueno eso también le pasa a alguno de mis hermanos, pero ahora estoy hablando del hermano "Golden", que siempre eclipsa a "Bay". Pero cuántos hermanos en el mundo se han quedado ahí, sin llegar a ser ellos mismos, siendo "hermanode" desde el paritorio hasta el tanatorio. Que se lo pregunten a Prudencio Induráin, que nunca fue ni ciclista, ni persona, ni na de na..."Hermanode Induráin". Tiene huevos la cosa, si sabían que el chaval iba a ser el mejor deportista español de la historia e iba a ganar tantos tours, haberle puesto Prudencio a él. No, que fácil, al "hermanode", que además de no ser nadie, se va a llamar Prudencio...Hay que ser...
Bueno creo que ha quedado claro que el Bay Bridge es uno de mis elementos preferidos del paisaje de San Francisco y que os propongo que votemos para que sea la novena maravilla del mundo (entiendo que la octava sería el tunel de la M-30). Eso sí, yo, a partir de ahora, ni Bay Bridge, ni Oakland, le voy a llamar Pruden.
En mi labor de guía turístico, otro día os hablaré de la Coit Tower, aunque con ese nombre y forma de falo, tiene un poco menos glamour.
Y no te olvides del Sahara

GRAN HERMANO

Lo que yo decía, que pasan cosas muy raras en el ciberespacio.
Hace poco que he empezado a utilizar el Facebook, muy útil, la verdad, para comunicarte rápidamente con tus amigos, y enterarte de novedades, ver vídeos y noticias que te recomienda la gente......
Pero o yo no lo tengo controlado todavía, o aquí hay un ente maléfico, que nos está manejando a todos.
Un día, estaba yo escribiendo, y me sale un aviso de que alguien me ha dejado un mensaje, en mi Facebook . Me voy a la página, la abro y me encuentro, sin venir a cuento, además del mensaje de una amiga, una foto de otro amigo, de esas que aparecen en el lateral derecho de la pantalla, bailando en una fiesta, con una mulata guapísima. El interesado, no me la había enviado, y no sabemos cómo ha llegado hasta mi página.
Hace unos días, me llega al Facebook, una conversación de una chica con mi cuñado, en la que ella le pregunta algo que ha leído sobre mi hijo Martín, que está aquí. Mi cuñado, alucinado, le pregunta que cómo sabe que tiene un sobrino que se llama Martín y si le conoce de algo. Pues no, no se conocen. Pero lo mas alucinante es que esa conversación me haya llegado a mí, sin que nadie me la haya enviado.
Rápidamente le escribo a Nicolás y le cuento lo que ha pasado y él alucina más todavía, no entiende de dónde me he sacado esa información.
En fin, que estoy convencida de que esto de los mensajes y de las redes sociales, es una especie de gran hermano, donde un ente superior, se entera absolutamente de todo, sabe de quien somos amigos , con quién nos vamos a bailar y cuando, lo que hacemos los fines de semana, lo que ganamos, nuestras ideas políticas, las películas que nos gustan y.............TODO, absolutamente todo.
Yo que vosotros me andaría con cuidado, porque "el ente superior", seguro que tiene cientos de espías, organizados para almacenar toda la información, y filtrarla , cuándo y donde le interesa. Puede que en este momento tengáis alguno cerca vigilando, no os fiéis de nadie, puede ser hasta tu mejor amigo.
Por ejemplo, puede que al "ente" le interese que alguien se divorcie, y no tiene mas que filtrar una foto comprometedora, y hacérsela llegar a su pareja. O imaginad la cantidad de putadas, y zancadillas, puñaladas traperas que se podrían hacer entre compañeros de trabajo, empresas de la competencia y todo tipo de enemigos, personales o profesionales.
Propongo, una nueva herramienta, para el ordenador, con la que, una vez que alguien haya leído el mensaje que le mandas, se autodestruya, sin dejar rastro.
Puede que el "ente superior" sea yo.
Por cierto, Gran Hermano, no es un programa siniestro de televisión, es un libro maravilloso que escribió Orwell, y que os recomiendo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

MIS AMIGAS LAS PELUSAS

La pelusa me persigue. Sí, la palabra pelusa. En todas sus acepciones. Uno: Pelusa infantil, envidia fraternal, que Martín tiene más que yo, pues Lucio me ha quitado mi caramelo y Diego ha jugado más tiempo. Es curioso porque esta pelusa reune la propiedad conmutativa y la propiedad distributiva: de Diego a Martín, de Martín a Lucio, de Lucio a Diego y sus correspondientes partidos de vuelta. De hecho si tuviera que ponerle peros a nuestra escapada californiana, el principal es que la maldita pelusa nos hace estar todo el día a la gresca. Qué enorme capacidad tienen los cachorrillos para engancharse a la mínima. Lo tenía yo. Yo lo he dicho primero. Tú más. Él me ha dado antes. Porque no te callas... Ah no, que esta es de Juancar, perdón.
Dos: pelusa común, concentración de pelos y partículas de deshecho en recónditos lugares. La más conocida es la del ombligo, que suele ir a juego con el color de la camisa del propietario del ombligo (y normalmente también de la camisa, a no ser que sea prestada). Pero de esta no nos ocupamos ahora. Vamos a hablar de la pelusa común de a ras de suelo, que habita en el hogar, familiar o no, y se comporta como un ser vivo. No sé si paso demasiado tiempo en casa o es que en este país hay mayor facilidad para su formación, pero estamos invadidos y eso que barro todos los días menos los que en inglés terminan en Y griega o ye o cómo queráis llamarla. La pelusa franciscana se mueve con agilidad por los laterales de los pasillos, pegada al rodapié, buscando cobijo detrás de las puertas, dónde se reune con otras tantas compañeras venidas de distintos puntos de la casa, creando grandes bolas pelusiles. Su composición es ambidiestra, con base de pelos humanos (si seguimos así volveremos todos calvos), restos de tejidos, borraduras de goma, alguna que otra miga o grano de arroz y, por supuesto, una o dos lentillas secas de Dieguillo. Lo de tirar cada noche las lentillas al suelo no creo que lo haga por pelusa de ningún hermano, sino más bien por esa plomiza vaguería provocada por la "turkey age".
Tres: pelusa Maradona. Ya os conté que cada vez que digo mi nombre tengo que apuntillarlo con eso de "Dieigou, like Maradona". Vale, se me ha ido el panchito pero es que mi mente está pasando unos malos días y de vez en cuando la saco (la mente) para que se desfogue.
PD Como diría Forges: "Y no te olvides del Sahara".

domingo, 14 de noviembre de 2010

LOS HOMBRES DEL MAÑANA

http://www.youtube.com/watch?v=YBaSZhqAyT4
No se si esto es una entrada del blog o qué. Más bien es un grito desesperado, después de sobrevivir al cumpleaños de Martín.
Como dice la canción de Love of Lesbian: LOS HOMBRES DEL MAÑANA, VAYA HIJOS DE PUTA.
Espero que ninguno de los papás de las criaturas lea este blog, pero ayer creí morir.
Martín me suplica que le deje invitar a toda la clase a casa, a celebrar su cumpleaños. Al principio me niego en rotundo, pero ante su insistencia, me da pena y cedo. Las madres, a veces, somos completamente imbéciles.
Así que ayer tarde tuvimos a 20 animales en casa, corriendo, gritando y lanzándose todo lo que se puso a su alcance. Volaron por los aires cojines, balones, bates, cochecitos, piezas de Lego....... de todo. Cuando ya les habíamos prohibido lanzarse cosas, empezaron con la comida. Palomitas, nachos con guacamole, cacahuetes, gominolas, nubes de esas pegajosas que cuando las pisas no hay quién las despegue......... Poco a poco, por agotamiento, se van calmando y deciden cambiar de juego. Esta vez, el escondite. Después de un rato, veo que hay un chaval, que se ha escondido, y no aparece. Me lo encuentro dentro del armario del cuarto de Lucio, donde para camuflarse bien, tira toda la ropa que había colgada en las perchas, y pisotea todo lo demás. En ese instante, no puedo más, pierdo los papeles, y le suelto un bufido al capullito: ¡tú eres tonto, no escuchas lo que te dicen, o tienes ganas de irte a tu casa y no volver aquí, nunca más! . Por la cara de terror que me puso, creo que no le habían regañado en su vida.
Sobre las ocho y media se van la mitad y diez se quedan a dormir en casa. Sacan todos sus sacos, charlan un rato y les mandamos a dormir. Luego, empieza lo normal, chistes, risitas, linternas.......hasta que después de varios bufidos de Diego, se quedan dormidos a las tantas.
Amanecen a las siete de la mañana, desayunan y se me ocurre proponerles bajar al parque, mientras sus padres vienen a buscarles. Llego al parque les suelto y me voy al café más cercano, por mi capuchino y mi periódico. Cuando vuelvo, no doy crédito a lo que veo. Dos de los energúmenos están subidos sobre el tablero de las canastas de baloncesto. No me preguntéis cómo han conseguido subirse ahí arriba.
Los minutos se me hacen eternos, esperando a que se vayan todos. Como siempre, la ley de murfi, también funciona en estos casos, y el mas capullo de todos, se marcha el último. Buf, que alivio.
Hasta el año que viene...

sábado, 13 de noviembre de 2010

FRASES CÉLEBRES

Desde que empezamos a escribir el blog, me estoy aficionando a esto de la escritura. Nunca lo había hecho, lo más que había escrito hasta ahora, es la lista de la compra. Siempre me ha dado un tremendo respeto esto de escribir porque, como buena lectora que soy, sé lo dificilísimo que es hacerlo bien. Alguna vez me han encargado escribir un texto para algún catálogo y siempre me niego y se lo encasqueto a quién puedo.
Pero ponerse a escribir, sin pretensiones, me estoy dando cuenta que es maravilloso, te ayuda a ordenar pensamientos, por lo menos a mí, que soy tan caótica, y me parece muy útil apuntar cosas que te pasan y que sino, olvidas fácilmente.
Una de las cosas que más rabia me da que se me olviden son frases geniales de los niños o situaciones graciosas que nos pasan alrededor.
Por ejemplo, una de mis favoritas, me la hizo Martín, cuando estaba aprendiendo los números:
-Mamá, si hay infinitos números, ¿cómo sabemos cuál es el de en medio? Y ¿cómo saben que son infinitos, si nadie ha terminado todavía de contarlos?
Otra que me dio mucha lástima:
- Mamá, y digo yo, ¿no sería mejor no morirse nunca? El jardín es muy grande y aquí cabe mucha gente.
O, la que me dijo el otro día. Estábamos en la barbacoa de las alitas, en la playa, y aparecen dos policías a caballo. Al mismo tiempo, empieza a sonar una sirena de policía y Martín pregunta: ¿los caballos-policía, también tienen sirena?
Otra de hace poco, si un helicóptero se queda parado, sobrevolando, sin moverse del sitio durante muchas, muchas horas, la tierra giraría, pero el helicóptero no. Luego podría aterrizar en un sitio distinto, sin haberse movido del sitio. Martín...

viernes, 12 de noviembre de 2010

LOS INSULTOS DE LA PROFESORA

Sois unos cachondos, eso no se hace. He vuelto a tener "Parent Evening" en el cole y por vuestra culpa he hecho, una vez más el ridículo. De nuevo el aeróbic ese, esta vez con palmas, taconeo y golpes en la mesa y me ha vuelto a dar la risa floja acordándome de todos los comentarios que me hicisteis cuando os conté este extraño ritual de la profe de Martín. Encima hemos hecho un concursito de geografía en el que el chache ha quedado el último. ¿No te digo?, pues no me preguntan que cuál es el estado que limita con otros siete estados y que cuál es la capital de estado más alta. ¡Qué cachondos! a estos les quiero pillar yo con los principales ríos, afluentes, picos, microclimas y chamizos de la Comunidad de Madrid que Martín se estudió el año pasado.
No os riáis que hoy el tema iba muy en serio. Nos han convocado porque los niños han empeorado su comportamiento e incluso les están oyendo decir en clase una palabras horribles. Cómo lean el blog de los padres, todo lleno de tacos, vamos jodidos. Yo que me tomo estas reuniones como una estupenda clase de inglés con unos interesantísimos debates entre veintitantos padres, nunca pensé que me iban a dar clase de insultos pero así ha sido. Ni corta ni perezosa, la profe ha salido al encerado y ha escrito a tiza todas y cada una de las palabras o expresiones mal sonantes que ha oído durante su clase. Desde cacaculopedopis hasta el más desagradable y retorcido contacto sexual, han quedado escritos en la pizarra ante el sonrojo de alguna mamá y la sonrisa picaresca de la mayoría de los papás. Yo, claro, aprendiendo inglés, he sacado la libreta y he empezado a copiar, pero mis ojos se han tropezado con los de la "seño" y he guardado disimuladamente mis apuntes. Tranquilos que me he aprendido casi todas. A partir de ahí el debate, porque la profe vinculaba el aprendizaje de esas blasfemias al uso de las nuevas tecnologías y proponía limitar o casi suprimir el uso de ordenador, tele y otros artilugios. La pobre chica, además de sufrir las jugosas conversaciones de los chavales, ha chocado con la mayoría de los padres que le han hecho abrir los ojos al mundo actual y aceptar que esas palabritas están en la calle, entre las farolas, bajo las marquesinas, sobre el paso de cebra. Que limitemos el uso de los cacharritos, vale, y que vigilemos el lenguaje de los niños, me parece correcto, pero no seamos talibanes.
Y me he vuelto a casa feliz y contento porque hoy he mejorado mi media y he aprendido muchas, pero que muchas palabras. Ya compartiré información.

jueves, 11 de noviembre de 2010

HOTEL GRATIS

Como sabéis, vivimos en un piso muy bonito y amplio que alquilamos al poco tiempo de llegar. Está en un edificio, propiedad de un tipo, que lo está reformando entero, para vender o alquilar los pisos. El nuestro está en la última planta, y en el piso de al lado, no vive nadie. De hecho, fue el primero que vimos, y no lo cogimos por que sólo tenía un baño completo y un aseo, lo que no es suficiente para seis personas. Es del mismo tamaño que el nuestro, sólo que tiene el salón más pequeño, pero más dormitorios. Un día, cuando salía a tirar la basura, vi que la puerta del piso de al lado estaba abierta, me asomé, para ver si había alguien, y después de decir varias veces, hello, hello, y ver que no contestaba nadie, supuse que se les había olvidado cerrar con llave.
Desde entonces, la puerta sigue abierta, y nadie viene a cerrarla, así que no he podido soportar la curiosidad y he entrado varias veces a darme una vuelta. No os podéis imaginar la sensación de colarse en una casa que no es la tuya, te sube la adrenalina, y se te llena el estómago de hormigas, genial. Hay un montón de camas, y muebles preciosos, ya que para enseñarlo lo han amueblado con unos muebles modernos, estupendos, mucho mejores que nuestros modelos Ikea.
Que pena que no haya estado habitado antes, porque uno de los sueños de mi vida, es colarme en una casa y tener tiempo suficiente para abrir todos los cajones, los armarios, y poder leer papeles e imaginarme quién vivía ahí y a que se dedicaba..... y todo eso. Me daría para escribir un libro.
Pero no, está deshabitado, y no tiene ese encanto que tienen las casas donde hay personas. Así que, dándole vueltas se me ha ocurrido que podemos utilizarlo, sólo en caso de emergencia, como casa de huéspedes, cuando vengáis a vernos, y no haya camas suficientes. Sería muy sencillo, sólo hay que esperar a las 9 ó las 10 de la noche, cuando sabemos que ya no va a venir nadie, y colarnos. A la mañana siguiente, temprano, para no correr riesgos innecesarios, cruzas la puerta, y a desayunar al piso de al lado, y aquí no ha pasado nada.
¿Que os parece? Es como ser okupa, pero sólo un rato.
Algunas noches, pongo la oreja en la pared, porque oigo ruidos, y no sé si alguien ha tenido la misma idea que yo y se me ha adelantado. Esto no se lo digáis a Diego, que con lo cagueta que es, se muere.
Ya veo el aluvión de reservas, que van a llegar, desde el otro lado del océano, tranquilos, hay sitio para todos.
Os dejo, por hoy, me voy al piso de al lado, que voy a hacer un cocido, y necesito una cazuela grande, a ver si hay suerte.

MIS CICLISTAS CON POCA ROPA

"I want to ride my bicycle, I want to ride my bike", llevo media hora cantando la canción de Queen por las calles de San Francisco. ¡Qué gran canción! y qué gran póster venía de regalo con el disco. Los chicos más entraditos en años lo recordaréis. No os estoy llamando viejos verdes pero seguro que lo recordáis mejor que las chicas. Era un póster desplegable de un pelotón de unas doscientas chicas de muy buen ver y mal vestir. Bueno de nulo vestir. O sea, que iban en pelotas. Según llegué a casa con mi nuevo álbum y el pornográfico póster, lo escondí para que no lo vieran mis padres y una de dos, o lo escondí muy bien y no me acuerdo dónde, o alguno de mis hermanos arrampló con mis queridas ciclistas.
Pues eso, iba yo en pelotas... No, ¡joder!, iba yo en bicicleta cantando todo feliz mi canción, pensando en las pibitas y en lo que ha cambiado el cuento. Ahora no podrían hacer un cartel de este tipo porque serían acusados de machistas. ¿Freddy Mercury, machista?... Bueno, que Lucio se ha dormido un ratito, ha dejado de toser y he aprovechado para salir a probar la bici. El salón se ha vuelto a quedar desangelado sin bici ni tele, pero yo he disfrutado como un enano. No se puede decir que mi Kulana de 51 dólares sea un cañón, pesa bastante, tiene una postura de conducción un tanto amorfa y le suenan hierros por todas partes. "¿Qué esperabas de una bici de rastrillo?", me dice ella. Aunque buen aspecto tiene o por lo menos atrae la mirada de los peatones que cuando nos ven pasar se giran y sonríen ante la estridente combinación de colores (pelo blanco, camiseta naranja, bici verde...) Qué gozada montar en bici por San Francisco. Melena al viento, con la Bahía en el horizonte, saltándome todos los stops porque sé que los coches aquí sí se paran y recuperando el "instinto heavy" que heredé de un corredor que tuve en el equipo de bicis, "El Losa" cuyo lema vital era "todo lo que pilles ponlo a tope". A tope, enlazando calle tras calle, bajada tras bajada, adelantando al trolebús, me sentía Easy Rider hasta que he llegado abajo y he recordado que Easy rider iba en moto y que todo lo que he bajado lo tengo que subir y que la jodida Fulana pesa un quintal y que sigo sin estar en forma (nunca lo estuve) y que vivo en la parte más alta de la ciudad y que no suena bien "I want to push my bicycle..." y que si me encuentro ahora a mis ciclistas desnudas van a salir despavoridas por mi olorcillo a puente aéreo de las diez de la noche.

Aquí iba la foto de las ciclistas pero la hemos censurado porque entraban en el blog un montón de salidorros buscando porno barato.

 Síiii, la he encontrado, la tenía Montse en el trastero del ciberespacio.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

MI NOMBRE

Esta es la segunda parte a la entrada que escribió Diego el otro día en la que hablaba sobre como nos llaman los americanos.
Cada mañana me voy a un café, a abrir mi correo, leer el blog y sus comentarios, escribir, si se me ocurre algo........
Aquí en todos los cafés, primero pides lo que quieres tomar, puedes elegir entre una gran variedad de cafés: americano, café late, capuchino, caramel, macchiato......yo siempre pido capuchino. Una vez que lo has pedido, el camarero coge el vaso y un rotulador y apunta lo que has pedido y tu nombre.
Los primeros días, yo decía mi nombre, como si tal cosa y después de ver la cara del camarero, he tenido que empezar a decirlo, muy despacio y pronunciando cada letra, como cuando enseñas a leer a un niño.
Me dan ganas de guardar los vasos para que veáis la cantidad de variaciones que se pueden hacer con un solo nombre.
Marcy, Masy, Moisy, ,Mercy, Monsy, Marcey...........y muchos más. Luego el café se recoge en otra parte de la barra, donde otra persona, te llama por el nombre que aparece en el vaso.......¿Marcy....? Y yo tengo que estar muy atenta, para reconocerme y que no se lleve otro mi capuchino. A veces me cabréo y opto por deletrear mi nombre, solo por darme el gusto de verlo bien escrito......pero es peor porque entonces lo pronuncian a la americana, algo así como Mounsei, y sigo sin enterarme.
Debe ser como nos pasó a nosotros con Sean, un amigo de Martín, al que llamábamos "Sin" como el famoso actor, "Sin Pen", sabéis de quién hablo ¿verdad? , hasta que él , con cara rara nos dijo como se pronuncia: "Sson".

martes, 9 de noviembre de 2010

EL BRONCODILATADOR

La principal labor de un padre en el hogar familiar es deambular de habitación en habitación apagando las luces que sus hijos van dejando encendidas. Mi padre lo decía todos los días recordando un viejo slogan de un anuncio de televisión "aunque usted pueda pagarlo, España no puede". Yo simplemente les digo que las apaguen, porque si les digo que los Estados Unidos no pueden, se la va a refanfinflar. Mi duda es si las apago por conciencia ciudadana ecológica o por tacañería. Quizás sea más lo segundo.
Dicen que con la edad te vas volviendo más roñoso y la verdad es que, aunque sigo siendo bastante manirroto, en algunos detalles empiezo a ser roña, tacaño o cutre (Marta, hoy te lo estoy poniendo a huevo ¿eh?).
Yo lo llamo ecología familiar y consiste en tirar a la basura las cosas cuando hay que tirarlas, no antes. Por ejemplo, los folios tienen dos caras, y cuando ya has leído la carta del cole (sí, además de e-mails, también mandan cartas) usas la cara B para un dibujito de Lucio, una lista de la compra o cualquier paja mental. Hasta ahí, normal, pero lo que me preocupa es que estamos lavando los cacharros con el gel de baño orgánico que los niños tiraron a la basura porque les picaban los ojos hasta rabiar y olía a peppermint salvaje. No sabéis cómo quita la grasa de bien. O que yo utilice en el desayuno las servilletas de papel (también tienen cara B) que los niños han utilizado y han dejado tiradas encima de la mesa. Ya sé que no cuesta ni medio céntimo cada una, pero me revienta que se utilice una nueva cada vez que tienes un poco de azúcar o chocolate en un dedo. Tampoco entiendo que tires los dos calcetines a la basura cuando sólo uno tiene el tomate (aquí está la razón del descuadre de calcetos que agobia a Montse).
Los chicos me llaman el "cubo de la basura" porque después de cada comida me voy comiendo las sobras que cada uno deja en su plato mientras les cuento la vieja cantinela que decimos todos los padres de "si supieras la cantidad de niños que no tienen nada que comer". Hoy les voy a poner este espeluznante y tristísimo vídeo que me ha enviado mi prima Alicia y que te revuelve el estómago y la conciencia http://www.cultureunplugged.com/play/1081/Chicken-a-la-Carte.
Pero tened cuidado porque yo he empezado así y a lo mejor acabo con el síndrome de Diógenes o algo así. Estoy un poco asustado porque mi roñosería ecológica compulsiva se me está yendo de las manos. Esta mañana le he dado a Lucio su medicina (sigue malito) y como sabía mal, no se la ha tomado toda. Imagináis el final, ¿verdad?. Como un acto reflejo le he dado el último trago al broncodilatador... Ahora estoy hecho un toro.

NADAL Y LOS GNOMOS

Y pensaba que me iba a aburrir. Dije en la oficina: "No dudéis en mandarme un mail para cualquier asunto". Lo decía con la boca pequeña no fuera que alguno se entusiasmara y me hiciera currar más aquí de lo que curraba allí. No podía imaginarme que cada día se me iba a llenar la carpeta de mails, uno detrás de otro, a cualquier hora del día, un goteo interminable. Pero pocos, muy pocos, vienen de la oficina (mandadme alguno de vez en cuando para que por lo menos me siga sintiendo un poco importante). El noventa por ciento son del cole, sí como lo oís, es algo impresionante. Al principio nos hacía mucha gracia lo de estar informados de las cosas, pero ahora ya ha llegado a saturar todos nuestros buzones de entrada, discos duros, discos blandos, memoria RAM, servidor UHPPT y también a un servidor de ustedes.
Resulta que en cada curso hay un grupo de discusión, que ellos llaman, y que es una especie de comunidad de vecinos o comunidad virtual a través de e-mails en los que estamos copiados todos los papás. Como pensaréis que exagero, porque siempre lo pensáis, os pondré algunos ejemplos.
El domingo hay partido, una mamá no puede recoger a su hijo: mail en el discussion group "quién puede recoger a mi hijo?- Yo a lo mejor puedo, mañana te lo confirmo - A mi me encantaría pero mi hijo se irá con mi vecina - Yo creo que puedo, dónde tengo que llevarlo? - Aun no sé si a mi casa o a la de mi ex (todos están separados) - Yo también podría y vivo al lado de tu ex - Igual llueve y se suspende el partido -  Te importa si antes de dejarle llevo a mi hijo a casa para que haga los deberes? - Mañana os confirmo los detalles..." Y yo con dolor de cuello como si estuviera viendo a Nadal contra Federer en Roland Garros.
El jueves hay Bake sale y hay que preparar comida para vender: "Quién puede preparar una cookies? - Yo podría, cuenta con ello - Yo también - Yo haré unas sin azúcar por si hay diabéticos - Yo no puedo pero compraré unas - Oye chicas, (porque casi todo son mujeres y no con ello quiero abrir aquí ningún debate sexista), no creéis que hay demasiadas cookies y que haría falta algo salado? - Vale yo haré sandwiches - Perfecto, qué gran idea - Les pongo mostaza? - Yo creo que no, a los niños no les gustará - Pues al mío sí le gusta"... Juego y set para Nadal.
Así, día a día el discussion group nos va animando nuestra existencia y nos impide caer en el letargo. Hay más temas, la fiesta de Halloween, el viaje de fin de curso, el entrenamiento del miércoles, alguien tiene unas botas de soccer de sobra?, el entrenamiento del viernes... si queréis os los cuento con más detalle...Veo que no. Reíros pero ahora tengo que dar mi opinión sobre el color de los gnomos que se van a vender en la fiesta de Navidad...Acepto sugerencias, aunque tengo casi decidido que naranja.
PD Vale, admito que el titular es algo efectista, pero la audiencia es la audiencia.

lunes, 8 de noviembre de 2010

LAS COSAS POR SU NOMBRE

La pelea con el inglés sigue como la habíamos dejado, sangrienta. Un día te vas a dormir entusiasmado porque has entendido al conductor del autobús "Good morning, two dollars" y al día siguiente quieres morirte porque no pillas ni tu propio nombre. La cosa se complica cuando utilizan sus malditos verbos compuestos y cuando entramos en el movedizo terreno de las frases hechas. Uno que viene de una educación simplona basada en "My taylor is rich and my umbrella is black" se encuentra de golpe y porrazo con expresiones como "get all the ducks in a row" que viene a ser algo parecido a "poner todos los huevos en la misma cesta", aunque bastante más complicado y sino probad a hacer cualquiera de las dos cosas, a ver cuál es más sencilla. Lo mismo les pasa con los deportes. Lo que nosotros llamamos una carrera o una pelea "cuerpo a cuerpo" ellos lo llaman "neck and neck race", algo más que difícil, a no ser que se trate de una carrera de jirafas. Pero lo que ya ha terminado de mosquearme fue lo que me dijo el otro día un padre del cole: "your face rings a bell". Primero me sonó a aquello de "a ti te parió una madre", luego pensé que se estaba metiendo con mi barba (otro más) y empecé a imaginar mi careto golpeando contra la campana, pero por diplomacia contesté algo así como "nice to meet you" y me fui corriendo a mirar en el google translate. Claro, si ya lo decía yo, es "¡Tu cara me suena un huevo!".
Cada vez que me pasa una de estas me acuerdo del grandísimo Gila cuando se metía con los franceses diciendo aquello de "que al pan le llamen pain, vale; que al vino le llamen vin, vale; pero que al queso le llamen fromage, cuando está claro que es queso, eso si que no".
La verdad es que estos tipos tienen bastante facilidad para cambiar a las cosas de nombre. De hecho a todos nosotros nos lo han cambiado. Montse ya sólo es "Monse", y yo soy "Dieigou...yes, like San Dieigou... like Maradona". Los niños en el cole han pasado a apellidarse Gomez (por supuesto sin tilde) y se han olvidado del Muñoz, supongo que para no poner la maldita ñ. Yo ya había asumido ser un Munoz, pero ya me jode pasar a ser un Gómez, no porque tenga nada contra mi familia política (que de política no tienen ni idea), sino porque me parece un insulto a mi árbol genealógico y con esas cosas no se juega. No voy a aceptar llamarme Dieigou Goumes y mucho menos lo que me dijo el otro día un amigo de los niños: "Hello Don Dieigou, how are you señor gordito?". Vamos, que ese no vuelve a entrar en casa como que yo me llamo... ¿Cómo me llamo yo?.

sábado, 6 de noviembre de 2010

LA VIDA SIN TELE

Aunque prometimos comprar una tele para aprender un poquito de inglés, todavía no lo hemos hecho, así que llevamos tres meses sin ese fantástico, magnético e injustamente desprestigiado aparato. La verdad es que no lo echamos mucho de menos. Quizás en su misión de babysitter, para aparcar a Lucio media horita viendo dibujitos cuando está muy cansado. Tal vez a la noche para ver el telediario y enterarnos de la última salvajada marroquí en el Sahara. Pero también se la echa de menos apagada. Sí, va en serio. La tele, aunque esté apagada, es el elemento alrededor del cual giran todos los muebles, los espacios y las personas de una casa. Nuestro salón ha pasado ya por cinco o seis distribuciones distintas y no hay forma de encontrar una apropiada. Mira que tenemos pocos muebles, pero es que no hay forma. El sofá allí, tapa la ventana; la mesa aquí, no tiene luz; el sillón en la pared, queda rarísimo. Es que falta la tele, está clarísimo, está todo desangelado. Probad vosotros a sacar la tele del salón y veréis como sin ella no sois nadie. Aunque esté rota, hay que conseguir ya mismo una y reinsertarla en nuestra casa como eje de nuestras vidas y como soporte de la bailarina flamenca, el torero o la figurita de Lladró. ¡Ay Lladró, cuánto te añoramos!
Apagada sí, su contenido no lo echamos en falta. En cuestión informativa sólo echo de menos a Francino con quien me he duchado durante tanto tiempo. Estuve media vida duchándome con Gabilondo y cuando se marchó a la tele pensé que no iba a poder superar su ausencia, pero Francino llenó pronto su hueco y ahora, lejos de mi hogar, la ducha es muy fría sin él. Pero qué leches, ahora no estamos hablando de la radio, sino de la tele. Sin ella estamos como un huevo sin sal, un jardín sin flores o un domingo sin fútbol...No, eso ni de coña, ¿un domingo sin fútbol?, no, no, no, para eso me traje el proyector y el ordenador y soy el más fiel seguidor de Roja Directa (una web para ver deporte en vivo).
¿A ver?... Este finde voy a ver el partido del Espanyol, la Fórmula 1, las motos de Cheste, el partido de la Penya (¡Força Pepu!), el Madrid-Atleti, el football de los 49ers y algo de la NBA. Qué a gusto estoy sin tele.
PD Vosotros seguid tarareando "Laaaa baaar-baa-coa, la barbacoa..."

viernes, 5 de noviembre de 2010

LAS ALITAS DEL GOLDEN GATE

Los jueves los niños sólo tienen clase hasta la una. Qué gran idea, les ayuda un montón a llegar menos cansados al final de la semana. Ayer, jueves, como hacía mucho calor, decidimos bajar a la playa. Crissy Field nos queda muy cerca y es uno de los sitios más agradables de la ciudad, con el Golden Gate omnipresente, la playita y una enorme pradera con mesas, bancos y barbacoas. Por supuesto barbacoas. Un americano es un ser humano como los demás pero con una barbacoa pegada a él. Todas las casas tienen barbacoas, en los coches hay barbacoas, las recetas son todas a la barbacoa, la salsa es siempre barbacoa y vayas donde vayas hay una barbacoa. Así que, ¿qué mejor plan para la tarde del jueves que ir de barbacoa a Crissy Field?
Preparativos, nevera de dominguero llena, bolsón de carbón, veinte mil utensilios, los bañadores, las toallas y los personal belongings (la cámara, la cartera, las llaves y el libro que va y viene sin nunca abrirse). Todo listo. ¡Niños! Lucio no viene, se va a casa de su amigo Ben; Diego y Simón tienen entrenamiento de soccer; Martín no falla. Escalera abajo, cuesta arriba, más cuesta arriba, el coche. Bruuuuuuuummmm. La playa, hay alguna barbacoa libre ¡bien! Vamos a por leña fina, limpia la barbacoa que está super guarra, enciende, no prende, déjame a mí, ya prendió, el carbón todavía no, ¡coño, me he quemao!, abre una birrita, esto está listo, ¡Josu que caló!, son casi las cuatro, me muero de hambre pásame la carne, ¿Qué hay?... Hay... Hay... Alitas de pollo.
Ni morcilla, ni panceta, ni chorizo, ni chistorra, ni chuletas, ni langostinos, ni solomillos, ni verduras... Exactamente 10 alitas de pollo. Aquí las llaman Buffalo Wings, algún día indagaré en la extraña relación que pueden tener los pollos y los Buffalos, no hoy, que tengo hambre. Diez alitas, somos tres, menos mal que no han venido los demás chicos. Las coloco en la parrilla sin tener que resolver la eterna duda de ¿qué cocino primero? Alitas o alitas. Primero el lado de la piel. Echo de menos a mis amigos y sus alentadores "se te está quemando, pon un poco más de sal, si echas aceite se prende la brasa". Diez alitas crudas por dentro, con la piel chamuscada pero llenas de pelos. Qué tendrán los pelos de las alitas que no se queman. Cuando me quede calvo, que ya he empezado, me hago un trasplante de pelo de pollo (en masculino ¡eh!). Un rato por el otro lado y listas. Huelo a grasaza cómo si hubiese comido en mi añorado Asador La Granja. Como siempre, tararéo la canción "La Barbacoa" del mítico Giorgie Dann; espero que se os pegue para todo el finde.
Saco la primera alita, se avalanza una gaviota y casi se la lleva, así nos facilita el reparto, Martín la espanta, a la gaviota. Ya están todas, ¡mierda, están ardiendo!, repartimos, tres y un poquito, probad a partir una alita en tres.
Deliciosas, nunca antes me había sabido mejor una alita de pollo, ¿será la vista del Golden Gate? La recogida, casi no os la cuento. Me voy a cenar.

EL TRASTERO DEL CIBERESPACIO

Ahora que soy capaz de manejar, más o menos, las nuevas tecnologías, como cualquier persona que se precie, me pregunto ¿a dónde se han ido todos los mensajes fallidos o perdidos que he escrito a montones de amigos, y que por problemas técnicos o derivados de mi ignorancia, nunca llegaron a su destino?.
Yo me imagino el ciberespacio, como una parte del universo, una subdivisión gigantesca del mismo, que a su vez se divide en otras partes más pequeñas.
En una están los mensajes perdidos de los millones de personas que los escriben. En otra, todas las cosas que desaparecen, misteriosamente, en todas las casas. Los calcetines, por ejemplo, tú metes en la lavadora todos los pares de calcetines sucios, y cuando los sacas, siempre hay dos o tres sin pareja. También hay miles de bolígrafos, tijeras, paraguas, teléfonos móviles, llaves......en fin, todo lo que desaparece misteriosamente. Yo reconozco que he contribuido generosamente a llenar esta porción del ciberespacio.
En otra parte, están todas las personas que ya se han ido, y no nos resignamos a no volver a ver, nunca más.
Y en otra, los personajes, de algunos libros que me han fascinado, y que estoy segura, existen, de verdad, en alguna parte, más incluso, que muchas personas reales, por ejemplo, Holden Caulfield, el protagonista de "El guardián entre el centeno"; Perry y Smith, los asesinos de "A sangre fría"; Humbert, el pervertido profesor que abusa de "Lolita";  el profesor Nathan Zuckerman, protagonista de muchas novelas de Philiph Roth.......y tantos otros. A veces sueño que me los encuentro de verdad y paso horas imaginando, qué le preguntaría a cada uno.
Puede que haya un gigantesco chat, allí, entre todos los mensajes perdidos, una especie de lío tremendo, un diálogo para besugos, como los mejores monólogos de Mariano Ozores, resonando por el universo. A lo mejor ya se han organizado, y tienen ya su propia red social, se comunican, se mandan mensajes, algunos se pierden, se van al ciberespacio, a otro departamento y vuelta a empezar.
Hay que lío, a ver si me pongo a pintar y pienso menos.

jueves, 4 de noviembre de 2010

TEMED A LA BARBA

Me gusta el naranja, más el color que el sabor. Por eso hoy no he ido a trabajar. Me he vestido con mi polo naranja, mis zapatillas naranjas y hasta mis calzoncillos naranjas y cual butanero he echado a andar hacia el Civic Center, donde era la celebración del histórico título de los anaranjados Giants. Hacía un calor naranja. He ido andando y he llegado sudando, por una vez me he sentido a gusto en olor de multitudes. Vale, ya sé que no se dice en olor sino en loor de multitudes, pero es que allí lo que había era olor a multitud y además loor no sé lo que significa.
Según he llegado, la olorosa y naranja multitud ha empezado a gritar "¡Fear the beard!" (¡Temed a la barba!). Me he vuelto a sobresaltar y asustado he pensado que me había equivocado de evento y que estaba en una manifestación del Tea Party protestando por el crimen de la vecina o la violación del parking. Quizás han leído el blog y sospechan de mí y de mi barba. Me he tapado la cara pero pronto he visto a mi alrededor que todo el mundo llevaba barba real o postiza, que ese es el grito de guerra de los Giants, y me he vuelto a encontrar muy a gusto en olor de multitudes barbudas y naranjas. Había mucha gente, unas 300.000 según los organizadores, 150.000 según la policía, 4.700.000 según Esperanza Aguirre y 37.648 según el estudio pormenorizado de El País. ¿Mi humilde opinión?: Había un huevo de peña. La mayoría eran latinos y enloquecían ante el paso de Uribe, Sandoval, Casilla, Sánchez o Torres. He intentado ver algo, pero era imposible. Sólo he podido atisbar desde lejísimos el tranvía en el que viajaba Buster Posey, el rockie del año, a quien yo suelo llamar "Pussy" ante la carcajada de los chicos y sus amigos.
No lo organizaba Last Lap, pero a pesar de ello, estaba bien montado. Sólo el incidente de un pobre diplomático que ha tenido que salir con su coche del garaje y ha visto como unos cuantos energúmenos se subían bailando en su capó y le "planchaban" el coche. En ese momento el olor ya estaba cambiando y he pensado que habían legalizado la marihuana, pero no. De cualquier modo, me he sentido muy a gusto en olor de multitudes barbudas, naranjas y fumadas sin la responsabilidad de ser el organizador.
He comprado tres camisetas naranjas y me he vuelto a casa orgulloso de mi "beard".

miércoles, 3 de noviembre de 2010

VIOLACIÓN EN EL PARKING

Ahora sí que estoy asustado de verdad. El tío Halloween se marchó y poco a poco desaparecen los esqueletos de los portales de las casas. La ciudad sigue como loca con el triunfo de los Giants, aunque nuestro barrio está algo convulso por el extraño asesinato de la vecina. Pero lo que a mi me ha dejado sin habla es la carta que ha llegado esta mañana por correo certificado. Remitente, el Ayuntamiento. Contenido: "Notice of Delinquent Parking Violation". Según lo he leído me han subido las pulsaciones, me ha entrado un sudor frío de desmayarme y me he tenido que sentar para seguir leyendo. Primero he pensado en Diego, pero me parecía exagerado; una cosa es que tenga novieta y pasee de la mano con ella y otra muy distinta es violación en el parque, con sólo 14 años. Después he seguido leyendo y he visto que el implicado era yo y que por medio aparecía mi Ford Freestar. Pero yo no he violado a nadie en mis últimos 46 años y si lo he hecho, no me acuerdo. Entonces he recordado el chiste del Alzheimer y el Sida...
 Estoy memo, sigo leyendo y encuentro el precio de mi delito, 55 dólares, y el motivo, aparcar en la calle el día de la limpieza. Ya os conté que hay dos días al mes que limpian cada calle y cuando aparcas tienes que mirar el cartel que dice "cleaning hours 9.00 to 11.00, 1st and 3rd tuesday", porque cada calle y cada acera tiene su propio horario (que además cumplen a rajatabla). A mí, a veces se me olvida mirar el cartel, y otras veces me lío con los números. Por ejemplo, hoy sé bien que es primer martes de noviembre, lo sé porque lo he leído en la anterior entrada del blog, pero cuando estás ya por el día 14 ó 15 y llegas un poco cocido por la noche, no hay quien recuerde cuándo empezó el mes y cuántos martes llevamos (aquí los llaman "tuesdeis"). Así que voy a optar por llevar una calculadora y un calendario en el coche y voy a pagar la multa de inmediato, que menudo susto me han dado y que a mí... ¡Nadie me llama delincuente!
PD. Os cuento esta chorrada porque si no voy a hablar del Tea Party y me hierve la sangre.

martes, 2 de noviembre de 2010

SOBREVIVIR A HALLOWEEN

Ya está. Ya pasó el largo fín de semana de Halloween, y sobrevivimos.
Sobrevivimos a los 25 adolescentes que vinieron a casa el domingo por la tarde. Todos disfrazados, los chicos, con máscaras terroríficas, las chicas, todas con poca ropa: Vampiresas, policías, diablesas.... Todas muy cortitas, para alegrar a los jóvenes y disgustar a sus padres.
Primero vieron un rato el partido de los Giants, luego se fueron a recorrer el barrio, pedir caramelos y lucir el disfraz. Algunos padres vinieron a ayudarnos, y de paso a vigilar a sus hijos, algunos sufrieron, ya que era la primera vez que sus hijas salían solas a la calle, con sus amigos. Nosotros intentamos calmarles, este barrio es muy tranquilo, y la calle estaba llena de chavales. Los padres de las niñas, los más nerviosos.
A la vuelta, comieron unas pizzas y vieron una película de miedo, que ví a ratos, intentando que Lucio no metiera la nariz, sólo la música ya le estaba aterrorizando. La peli era malísima, casi se quedan dormidos. Sólo les oí gritar, que es lo que querían, los últimos cinco minutos.
Yo pensaba que cuando terminara la película, empezaría el baile, pero como aquí el horario no hay quién lo entienda, les debía parecer muy tarde, y se marcharon. Todos menos tres, que se quedaron a dormir.
Al día siguiente me entero que de que muy cerca de nuestra casa, han asesinado a una mujer, que vive en un casa lujosa, al parecer, cuando intentaban robarla. Glub! Menos mal que los demás padres no se han enterado, sino no salen de casa, el resto del año.
Para terminar el fïn de semana, ayer los Giants jugaron la final del campeonato y ganaron. La ciudad se echó a la calle, a celebrarlo, se oían pitidos y helicópteros por todo el centro, yo estuve un rato en la azotéa, viendo como se celebra aquí un triunfo deportivo tan importante. Pensaba que la gente sería más comedida, aunque si queréis saber la verdad, nada como la locura que se desató en Madrid después de la final de fútbol, aquí lo de los petardos, no se lleva, ni lo de bañarse en las fuentes, ni lo de abrazarse al primero que te cruzas, ni beber hasta que amanece. Voy a sugerirle a Diego que les ponga algún vídeo con imágenes de cualquier partido del mundial, para que aprendan y a Martín que que vaya a China town, a comprar petardos, y ponga un puesto en la esquina. Nos forramos, seguro.

EL PRIMER MARTES DE NOVIEMBRE

Con ese título os habíais pensado que era algo como lo de "sábado sabadete..." o la continuación de la entrada "Mañana toca sexo" (por cierto ya hablé con Martín del asunto). Pues no, el primer martes de noviembre son las elecciones al Senado, a gobernador de estado, a alcaldes y concejales de distrito (vamos, nuestras autonómicas y municipales). Aunque la base es la misma, hay muchas cosas muy distintas. La campaña se basa en afiliados recorriendo las calles con cartelones con el nombre de su jefe de filas (al margen de los todopoderosos espacios televisivos). La financiación de los partidos es privada, con lo cual el poder termina estando en manos de los más ricos (como siempre). Obama no vino a nuestra fiesta por irse a Palo Alto a casa de una directiva de Google que hacía una cena para el partido. Había 60 invitados que pagaban 30.000 dólares por cubierto y se sentaban en cada una de las seis mesas de once sillas (una vacía). El presidente de los Estados Unidos de América se sentaba cada diez minutos en una mesa y contestaba una pregunta de cada comensal. El resultado, un millón ochocientosmil dólares. Sea usted el político más importante del mundo para eso. Ya sabéis cuál es el precio de poder decir eso de "ayer cené con Obama". Claro, que supongo que las preguntas que hubieran hecho los homeless de la calle Market no hubieran sido políticamente correctas (no me llaméis demagogo).
Hay otras cosas que sí me gustan, como la votación de enmiendas y propuestas. Además de elegir a los mandatarios, ya sabéis que las elecciones son un referéndum para decidir si se aplican un montón de medidas. En este caso, en Sanfran, se votan propuestas de muy diversa índole, desde una que propone suspender la ley de control de emisión de gases invernadero mientras no se reduzca el paro (¿qué tendrán que ver los cojones para comer trigo?), hasta otra que propone legalizar la marihuana (¡Dabuuuuti colega!).
Pero lo que más me gusta es la posición de los periódicos ante las elecciones. Aquí nadie va de independiente e imparcial y abiertamente publican en portada y en grandes reportajes "estas son nuestras recomendaciones y candidatos" y te dicen a quién votar. A lo mejor se creen nuestros periodistas, o directores de periódicos, que no se les ve el plumero a todos ellos (bueno, a unos más que a otros).

lunes, 1 de noviembre de 2010

ASQUEROSAS ALMENDRAS

Las compré en el Safeway. Ponía algo así como "Irresistible Snacking", "Smart eating" y estaban caramelizadas por fuera y con ese toque saladito que tienen los peanuts...Buenísimas para aperitivo, pensé. La bolsa tenía el sello de un buen director de marketing: "Deliciosas almendras de la mejor calidad, de nuestros huertos creados en 1910 en los fértiles valles de California". Supongo que me costaron seis dólares, como todo. Las probé al llegar a casa y pensé: "Aun no tengo hecho el paladar para la costa oeste". Las guardé en el armario hasta la Spanish Party en casa. Sólo uno las probó y me dijo "Is this an spanish product?"; me sentí ofendido y las volví a guardar en su bolsa. La semana pasada, tomando unas cervezas (de más) pensé que era un buen momento para acercarme a mis incomprendidas almendras. Lo intenté. La duda que me quedó es si la fecha de 1910 es la de fundación de los huertos o la de la recolección de las almendras. Quizá estaban algo "revenías". Decidí darles una última oportunidad y las volví a sacar a su tazón preferido para la fiesta de halloween de los chicos. Pero nada, ni el ansia adolescente provocada por el "trick or treat" y la pubertad, ni el pánico de la máldita película de terror, hicieron desaparecer ninguna de las "Blue Diamond Almonds". Veintiocho chicos en casa, se zampan cuatro pizzas gigantes, dos bolsas de nachos, tropocientas Coca-Colas, cientasmil chuches y ni una sola almendra.
Así que aquí estoy haciendo embudo con las manos, intentando meter las almendras otra vez en su bolsa y cerrando el "resealable zipper" hasta la siguiente party o el momento en que alguno de vosotros os decidáis de una puta vez a visitarnos. Y acordándome de una célebre frase de mi padre saliendo de un repugnante restaurante libanés en París: "Me ha parecido muy interesante, nunca pensé que se podría comer tan mal".