lunes, 14 de febrero de 2011

MUJERES DESESPERADAS

El viernes me invitó una amiga a cenar a su casa. Reunión sólo de chicas. ¡Tiembla San Francisco!
Cuando era pequeña mi madre se reunía una vez por semana con sus mejores amigas. Cada semana por turnos se veían en una de sus casas para tomar café y comentar su vida cotidiana. Así que una vez al mes tocaba en la nuestra. Nunca entendí por qué hablaban todas a la vez y sobre todo como eran capaces de enterarse de lo que decían. Más que una reunión de amigas parecía un gallinero. Esta tendencia al gallinero debe tener más que ver con la acumulación de más de tres elementos femeninos en el mismo tiempo y lugar que con la nacionalidad de origen de las participantes. Creo.
¡Dios! Os juro que mi inglés va mejorando poco a poco aunque el viernes creí volverme loca. Diez americanas hablando a toda velocidad y al mismo tiempo..........es demasiado.
La cita era around six. Conociendo un poco a Carina, la anfitriona, divertidísima y caótica, decidí llegar una hora tarde. No me apetecía llegar de las primeras. Llego a las siete ( pedazodecasa en una de las mejores zonas de SF) y me abre la puerta un señor indio con turbante y todo. Alucino pensando que es el mayordomo. Subimos al saloncocinacuartodestar típico en muchas casas americanas y veo que no hay ni dios. Soy la primera. Carina se está vistiendo, en seguida baja, me dice el elegantísimo individuo ataviado con camisa de seda azul claro y una barba negra que le llega a la cintura (si es el cocinero, aquí toman la sopa llena de pelos, pienso).
Empieza una conversación entre los dos. Me pregunta de dónde soy y en cuanto averigua que soy española me cuenta lo único que recuerda de nuestro país: un gorila albino gigante que vio en el zoo de Barcelona. Si copo de nieve, murió hace un par de años, le contesto. Veo que en un segundo cambia el gesto divertido de su cara por tristeza, se abalanza hacia mi y me abraza como un niño que acaba de perder a su mascota. ¡He passed away!, qué pena suspira el indio..........La noche empieza bien.
Por fin aparece Carina. Veo que ya os conocéis. Es mi suegro. Vino a pasar tres días en
Navidad y........ lleva aquí dos meses, me explica mirándome con cara de guasa.
A continuación transcribo fragmentos de la conversación-monólogo a diez voces que conseguí entender.
-¿Dónde conociste a tu marido?
-En un sitio nudista, estábamos un grupo de amigos, todos desnudos, metidos en un jacuzzi.
-Pues si yo hubiera conocido a mi marido en pelotas, nunca me habría casado con él.
Gran carcajada colectiva. Yo me río lo mínimo para no perder el hilo de la conversación.
-Mi hijo Leo de ocho años vino el otro día del colegio con un papel que decía: ¿qué hace tu madre cuando está en casa? Limpia y hace yoga. ¿Y tu padre? No, mi padre no está en casa. Está de viaje “making money".
Otra carcajada.
Lo pasé bien. A ver si me reuno más con ellas. Una buena forma de divertirme y desde luego, la mejor academia de inglés de San Francisco.

1 comentario:

  1. JAJAJAJAJA, buena entrada hermana, me ha recordado a las comidas Gómez y cuñados, que no nos podemos olvidar de los cuñados, todos hablando a la vez. Pero lo mejor el mayordomo, anda que con la tendencia a meter la pata que tienes te debió faltar poco...

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