lunes, 18 de julio de 2011

APUESTAS

La Quiniela, el rasca de la ONCE, el Monopoly... Nuestros hijos empiezan a entrar en el grupo de máximo factor de riesgo a la ludopatía. Con Martín no se puede pasear por la calle sin que se pare delante de cada kiosko para pedirte un par de euros de inversión. Se ha aprendido el argumento de la buena acción social para saciar su vicio por el juego. Quizás es una mala influencia derivada de nuestro viaje a Las Vegas. Tengo que reconocer que lo de la Quiniela se lo he inculcado yo en mi intento de superar mi acierto de "una de doce" en treinta y tantos años de fracasos. Claro que siempre me ha podido el corazón y he puesto victoria fija del Espanyol, lo cual me quita muchas posibilidades de éxito.
Hoy, ordenando una mesa, le he ganado una apuesta a Martín. Cuando nos íbamos a San Francisco le encontré un día con cara de haber pisado una mierda y me reconoció que no le apetecía irse porque le daba pena dejar a su gente en Madrid. Yo le contesté: "Ya verás como luego no te quieres volver de allí" y le hice firmar un papelito a modo de apuesta. Y así ha sido, Martín fue el que más pegas puso para ir y el que más ha puesto para volver. El chico es muy sentimental y le daba mucha pena dejar tan lejos a tantos buenos amigos. Esa fue la razón para invitar a su amigo Aidan a venir a España y lo cierto es que ha sido una buena fórmula para suavizar nuestro aterrizaje en casa y para facilitar la transición de los chicos. De hecho llevamos casi 20 días en Madrid y estamos hablando más ingles que durante todo el año en California. Con eso de que el primer día al chaval le dio un bajón y se agobió al verse rodeado de gente hablando en español, nos hemos puesto las batteries y hemos estado toda la familia hablando en inglés durante un montón de días. Los vecinos deben pensar que nos hemos vuelto gilipollas.
Mañana, Aidan se marcha y me temo que por un tiempo el inglés saldrá de casa. Será otro paso hacia la normalización. Está siendo una transición lenta y a veces dura porque ha sido una experiencia muy bonita y todo lo que suponga ir dejándola atrás nos entristece. El siguiente paso posiblemente afecte al blog; será también difícil, pero al final resurgiremos con fuerza... ¿Qué os apostáis?

3 comentarios:

  1. ¿Unas cañas y unas bravas?, el que pierda paga..

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  2. Yo me apuesto la rasta de mi hijo, jijijiji

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  3. Luis, yo unas nécoras en Luarca.....

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