lunes, 1 de noviembre de 2010

ASQUEROSAS ALMENDRAS

Las compré en el Safeway. Ponía algo así como "Irresistible Snacking", "Smart eating" y estaban caramelizadas por fuera y con ese toque saladito que tienen los peanuts...Buenísimas para aperitivo, pensé. La bolsa tenía el sello de un buen director de marketing: "Deliciosas almendras de la mejor calidad, de nuestros huertos creados en 1910 en los fértiles valles de California". Supongo que me costaron seis dólares, como todo. Las probé al llegar a casa y pensé: "Aun no tengo hecho el paladar para la costa oeste". Las guardé en el armario hasta la Spanish Party en casa. Sólo uno las probó y me dijo "Is this an spanish product?"; me sentí ofendido y las volví a guardar en su bolsa. La semana pasada, tomando unas cervezas (de más) pensé que era un buen momento para acercarme a mis incomprendidas almendras. Lo intenté. La duda que me quedó es si la fecha de 1910 es la de fundación de los huertos o la de la recolección de las almendras. Quizá estaban algo "revenías". Decidí darles una última oportunidad y las volví a sacar a su tazón preferido para la fiesta de halloween de los chicos. Pero nada, ni el ansia adolescente provocada por el "trick or treat" y la pubertad, ni el pánico de la máldita película de terror, hicieron desaparecer ninguna de las "Blue Diamond Almonds". Veintiocho chicos en casa, se zampan cuatro pizzas gigantes, dos bolsas de nachos, tropocientas Coca-Colas, cientasmil chuches y ni una sola almendra.
Así que aquí estoy haciendo embudo con las manos, intentando meter las almendras otra vez en su bolsa y cerrando el "resealable zipper" hasta la siguiente party o el momento en que alguno de vosotros os decidáis de una puta vez a visitarnos. Y acordándome de una célebre frase de mi padre saliendo de un repugnante restaurante libanés en París: "Me ha parecido muy interesante, nunca pensé que se podría comer tan mal".

viernes, 29 de octubre de 2010

EL HOMBRE ANUNCIO

En su día presenté mi candidatura a taxista de "Frisco" pero hoy creo que puedo tener un futuro más provechoso si saco partido a mis casi 25 años de experiencia en el mundo de la publicidad y la imagen. Cuando decidimos venir a este páis, uno de los alicientes era que veníamos al paraiso de la publicidad, el patrocinio y todo lo relacionado con mi profesión. ¡Menudo chasco! En la tierra de la NBA, la Nascar, la Indy y el Silicon Valley, lo más interesante que he encontrado de mi sector es el anuncio de la chica con tres tetas que ya os envié. Parece mentira que la que era la octava potencia económica mundial se haya quedado sin creatividad con la crisis. Lo único que se sale de la publicidad convencional es un avión de los que llevan una pancarta detrás y te revientan la siesta en la playa, que está todo el día sobrevolando San Francisco. Vamos, de los años sesenta. La otra gran iniciativa del marketing del siglo XXI es el hombre anuncio; puedes verlo en cualquier rincón de la ciudad. Los de aquí no compran oro, pero ofrecen todo tipo de productos, promociones u ofertas. El de la foto era muy eficaz, lo hacía con gran pasión, paraba a los coches y casi les obligaba a entrar. Después comprobé que debajo del humillante disfraz estaba el dueño de la tienda, quien no se fiaba de ninguno de sus 10 empleados para tan compleja misión. Eso es saber delegar.
Imagino que alguno en Last Lap ya está pensando en vestirme de pitufo, naranjito o algo similar en la próxima promoción y no lo descarto tras ver la aceptación que tiene el puesto en California. Lo que más me ha gustado es una promoción de los Giants, que por cierto van ganando 2-0 las World Series, para incitar a sus fans a dejarse barba, como varios jugadores del equipo. A esta sí me apunto, hasta que pierdan.

jueves, 28 de octubre de 2010

MI MIRADOR

El otro día en una encuesta de un periódico preguntaban a los "Sanfranciscanos" por su sitio preferido de la ciudad. Lombard, Dolores Park, Crissy Fields, Japanese Tea Garden, Twin Peaks, Ferry Building... Yo estuve dudando cuál era el mío, hasta que llegué a una conclusión: mi mirador. Incorporado a nuestro dormitorio, con una luz que invita al más entusiasta optimismo, con una mesa llena de mierda como siempre me ha gustado, con una Coca Cola Light al limón, con unas ventanas que abren con manivela y colgado por encima de la ciudad.
A mi derecha, la calle Washington que sube hasta perderse hacía el Océano Pacífico; por allí vienen las nubes y la niebla, así que cómo aquí no hay Florenci Rei, nos asomamos al mirador y decidimos si ponernos jersey o no. De frente la colina de Twin Peaks con la espantosa pero carismática Sutro Tower y los aviones despegando en la lejanía. A la izquierda, el famoso parque de Alta plaza y de fondo la ciudad, con su cúpula del Civic Center y la Bahía. Para que no os entusiasméis reconoceré que no se ven los edificios altos de Downtown ni ninguno de los puentes, pero es que sino no saldría de casa nunca.
Aquí, al solecito o sumergido en la niebla, escribo estas chorradas y otras muchas que sólo mi Mac y yo conocemos.
Pero lo mejor de este rinconcito es que cada hora se oye el alboroto infantil de un grupo de chavales que cruza desde el cole al parque. Cada vez que eso ocurre, doy un salto desde mi silla y me asomo a ver qué clase es. Si es Martín le hago alguna broma, tirando un papel y él presume de padre bromista. Si es Lucio que vuelve de hiking de la mano de una niña, le doy un grito, mira para arriba y saluda feliz. Si es Diego, que vuelve del parque de la mano de una niña, sonrío y me escondo porque si me ve, el grito me lo llevo yo. Y si encima os lo cuento luego en el blog...La que me va a caer.

MI VENA REVOLUCIONARIA

El otro día, cuando ibamos al concierto de Manu Chao nos encontramos en la calle con un gran alboroto, delante del hotel Hilton. Nos acercamos y vimos que era un grupo de empleados, protestando por varios despidos. Veo que las cosas funcionan igual en todas partes, los empresarios aprietan a los empleados, todo lo que pueden, hasta exprimirlos, y los trabajadores, se echan a la calle antes de que les echen a la calle.
Como tiene que molar, estar en San Francisco disfrutando de unas románticas vacaciones en uno de los hoteles más caros de la ciudad, cuesta unos cuatrocientos dólares la noche, y que te toque huelga de empleados, se pongan a gritar en la entrada, sin dejarte dormir, y que además, no te limpien la habitación, no funcione el restaurante, etc...
Lo siento, pero a mi me salió la vena revolucionaria, y viendo que había unas pancartas en el suelo, animé a mi familia a unirnos a la protesta, y nos desgañitamos un rato antes de ir al concierto.
Como mola dar unos cuantos gritos, contra quien tiene el poder, sea quien sea. Lástima que no apareciera por allí la Paris, que creo que es la hija del multimillonario dueño de la cadena Hilton. Por saludarla. Espero que no vean la foto en la Embajada porque igual nos retiran el visado.

miércoles, 27 de octubre de 2010

VÍDEOCLIP

http://www2.theuglydance.com/?v=ohvcsrcct5 
Mientras tomo una decisión, mejoro un poco con la guitarra y termino de escribir la letra de mi primera canción, os dejo este primer videoclip grabado por nuestro especialista en efectos especiales, Luis Iglesias. Si no funciona al abrir, poner el cursor sobre la barra de direcciones y dar a retorno o enter.

EMPIEZO A PREOCUPARME

El Marca ha conseguido sus máximas tiradas cuando regalaba los calzoncillos del Real Madrid. El País hizo sus mayores ventas con los cupones para conseguir la chaqueta de pana de Felipe González  y el ABC rompió récords con el suplemento de la noche de bodas de los príncipes. Pues bien, este blog se sustenta, en buena medida, con mi barba, que ha provocado el mayor número de comentarios y los picos de audiencia. Por eso me preocupa tener que matar al protagonista, como en las series de bajo presupuesto, pero si no lo hago el tema se me va a ir de las manos.
Entre el pelo que no para de crecer y la barba que se ha descontrolado, empiezo a tener un aspecto un tanto desarreglado. A eso hay que añadir mi gusto por los jerseys dados de sí (por eso me gané el apodo de pastor) y que aquí, en San Francisco, hemos decidido aparcar la plancha durante un tiempo. Como consecuencia he notado que recientemente me piden ID (usease DNI) cuando pago con la visa (usease siempre) y que a veces me miran de arriba a abajo cuando ando por la calle. El otro día, a la salida del Costco, me pidieron el ticket y revisaron uno a uno los treintaytantos artículos que llevaba y ayer en el parque, una de las pijas amigas de Montse, recogió rápidamente el bolso que tenía colgado de un banco, en cuanto me vio aparecer.
Si a eso sumamos que el picor permanece y que los fideos siguen empeñados en que mi barba es un parque temático, creo que no me quedan muchas opciones. Voy a esperar esta semana por eso de ahorrar un poco en el disfraz de halloween; me bastará con un carrito del Carrefour lleno de cartones para parecer el peor de los homeless de la ciudad. Después, pasaré la segadora y sortearé los mechones entre los seguidores del blog. En unos días publicaremos la cartilla.

lunes, 25 de octubre de 2010

ESTOY ACOJONADO

Miedo, mucho miedo. El tema se está poniendo chungo. La ciudad está llena de telarañas por todas partes, enormes tarántulas cuelgan de ellas. En los accesos de casi todas las casas hay tumbas abiertas con esqueletos asomando. Horribles y sangrientos monstruos se asoman a las ventanas. Por la noche y con niebla, el asunto no mola nada. De hecho estoy bajando los cronos en mis carreritas desde el coche hasta casa, después de aparcar. Como para no correr, cada casa que pasas el espectáculo es más sangriento. ¡Pánico!
Sí, el domingo es Halloween y todo San Francisco está lleno de calabazas y escenas de terror por todas partes. Los niños están felices, incluso Lucio, que cada día pide ir a ver las casas más tenebrosas, se ríe mucho pero, por la noche, tiene cierta querencia a meterse en nuestra cama: "sólo cinco minutos, Papi". Incluso me hizo llevarle a una tienda de disfraces en la que vendían blisters de plástico como los de la carne del supermercado, pero rellenos con pies, brazos, ojos o cabezas humanas.
Y uno, que no es caguica ni nada, está pasando unos malos días y peores noches. Ahora, encima tengo que colgar una gigantesca araña, con su tela, en la entrada de casa. Está muy alto, me subiré a una valla o unas escaleras, pero tengo miedo de caerme y conseguir el premio (póstumo) a la casa más realista de la ciudad. Si es así, Montse os enviará la foto.

domingo, 24 de octubre de 2010

LOVELY FAMILY

Llueve en San Francisco. No lo hacía desde hace más de dos meses. La ciudad está eufórica, los Giants han ganado el sexto partido de Play Off a Philadelphia y han pasado a las World Series. El pelo de Montse, bien. Mi barba crece peligrosamente. Los chicos han ganado varios partidos de soccer. Martín sigue haciendo inventos, pero en inglés. La ópera, entretenida pero triste porque la protagonista, "Madame Buterfly," al final se suicida.  Obama no vino a la fiesta, pero lo pasamos bien. Tortilla de patatas, gazpacho, pan tomaca y bien de sangría. Ibuprofeno antes de ir a dormir. Creo que ya nos hemos ganado el apelativo de "Lovely family", a pesar de mi barba y de los pedetes de Lucio.
Vinieron cerca de 30 "8th grade parents". En general buena gente, aunque algunos más que otros. Norah, encantadora y divertida; el de Marín (no sé como se llama) majísimo; la rusa, buena chica y se le entiende muy bien el inglés; Louis, es un encanto y ha viajado por todo el mundo; Paul, superbromista y gran cocinero...Todos querían conocernos, saber de nosotros, curiosear sobre España. Alguno se llevó un susto al encontrar mis libros de Chomsky en la estantería. Ninguno sabía nada del Sahara pero tenían mucha curiosidad por el asunto. Dí el mitin. Pero ¿qué os voy a contar a vosotros de fiestas?... Nada igual a los vinitos de Santamera, los cenorrios con nuestros mejores amigos o los Festicopa de la ofi.
Y ahora a casa de "Isa" a cenar con sus padres (¿nuestros consuegros?) y con todos los chicos para seguir sumando créditos como "Lovely family". Por cierto, alguno de ellos me ha pedido la dirección del blog (hello friends) así que haced el favor de comportaros, no la vayamos a cagar ahora...

viernes, 22 de octubre de 2010

MI AMIGO OBAMA

Como mañana tenemos una "Spanish Party" en casa, con todos los padres de clase de Diego y Simón, he salido a comprar a una tienda que sólo vende "Spanish Food". Qué morriña, he comprado Cola Cao, Fontaneda, mejillones, chistorra (made in USA) y hasta salchichón de Vic. He llenado una bolsita pequeña y me han derretido la Visa. Después he tenido que ir a hacer la compra, de las de llenar bien el carro, al Costco y he aprovechado para comer allí por el morro. Mola Costco porque está lleno de puestecitos de sampling que te ofrecen pizza, nachos, jalapeños (¡joder como pican!), tacos y entre el pasillo de la leche y el mostrador de huevos siempre pillas un bocado. ¿Qué soy cutre y ruin?, pues sí, pero a ver quién de vosotros nunca ha robado en El Corte Inglés.
Ya de vuelta a casa he decidido atravesar todo el centro (Downtown) porque me he acordado de que hoy viene Obama a San Francisco de campaña electoral y con un poco de suerte igual le veo. Oye, nosotros entramos en la Basílica de San Pedro bromeando sobre el Papa (con respeto ¡eh!) y allí que nos lo encontramos; otra vez en Marruecos hicimos un comentario sobre su "maldito Rey" (sin respeto) y allí apareció conduciendo un descapotable; e incluso un día nos pareció ver a Belén Esteban en el aeropuerto... Así que, ¿por qué no me voy a topar con Obama?
Mientras conduzco voy pensando lo que le voy a contar, que si Palestina, que si el Sahara, que si Afghanistan, que si la pena de muerte, que "Yes, we still can". O quizás haga caso a la sugerencia de mi amigo "Blon", que me anima a escribir una canción, y le haga una letra a Obama. En honor a mi admirado Nacho Vegas, se llamará "El día que casi conocí a Barack Obama".
Y si se tercia le diré que se venga a la Spanish Party. Ya os contaré.

jueves, 21 de octubre de 2010

EL SAFETY CAR

Conducir en San Francisco es complicado, pero más aún moverse por las autopistas de California. Siempre tuvimos la idea de que aquí iban despacio, pues no, van a toda castaña y te adelantan por todos los lados. Los carriles se respetan escrupulosamente y tienes que imaginar que estás en el Scalextric, agarrarte a tus líneas y acelerar a tope para que no te pasen por izquierda y derecha. Pero elige bien el carril porque el derecho de vez en cuando se convierte en salida y estás obligado a abandonar la autopista, entonces el segundo pasa a ser el de la derecha hasta la siguiente salida y así sucesivamente...Es como un vídeojuego en el que yo suelo perder.
Hoy he ido hasta Berkeley yo solo, es decir sin Montse diciendo eso de "Más despacio...no des tirones que me mareo... si estás perdido por qué no preguntas" (qué rencoroso ¿eh?), y me ha pasado una cosa curiosa cuando volvía por el puente Bay Bridge. Me ha pasado un coche de policía y justo delante mío ha encendido las sirenas, ha ralentizado la marcha y ha frenado a todos los coches. ¡El Safety Car!. Primero me he asustado, "¡Coño, me han pillado!", pero después he visto que no iba conmigo, que el sheriff se ponía a dar volantazos de un lado al otro de la autopista para ralentizar la marcha. Es el sistema habitual para parar el tráfico cuando hay un accidente, obras o cualquier incidencia. ¡Qué divertido!, he pensado, mientras la pasma daba curvas de barandilla a barandilla del puente, ocupando los cinco carriles. Tanto que me ha salido el instinto racing, me he sentido Schumacher y he estado a punto de empezar a dar volantazos para calentar neumáticos. Menos mal que he visto de reojo el gigantesco pick up que llevaba a un lado y que estaba dispuesto a engullirme, porque si no hubiera acabado detenido o en el fondo de la Bahía. Al final del puente el poli ha apagado la sirena y se ha reiniciado la carrera. Esta vez he salido el primero, no he hecho el ridículo como en una carrera en el Jarama en la que monté un atasco de narices cuando se quitó el safety y dejé escapar a los de delante.
Me voy que llegamos tarde a la ópera. Manda huevos, eso sí es como en España, coincide la ópera con el partido de Giants de play-off... ¿Por qué se empeñan la cultura y el deporte en estar siempre enfrentados?

miércoles, 20 de octubre de 2010

CONDUCIR EN SF

Ayer me fui a una conferencia al "San Francisco Art Institute".
Empezaba a las 7'30, hora de cenar, aquí, aunque os parezca raro, y Diego se quedó en casa con los niños.
Miré si había algún trolebús para ir desde casa y no había, así que me armé de valor y decidí irme en coche. Ya había conducido alguna vez, pero con Diego sentado a mi lado. Os podéis imaginar, pálido, acojonado y todo el tiempo avisándome de los stops, semáforos etc...
Dado mi despiste habitual para cualquier cosa, y el despiste particular para conducir, Diego me pintó un plano, con la explicación para llegar al sitio, temiendo que apareciera en San José, (que está en la otra esquina de la ciudad).
Así que me fui tan contenta con mi plano. No sé si sabéis, que conducir aquí tiene sus particularidades. Los semáforos están al otro lado de la calle que vas a atravesar y si te despistas te has metido en medio del cruce. Lo mejor es que el semáforo de los peatones tiene cuenta atrás y siempre tienes referencia de cuánto falta para el rojo. En la mayoría de las calles, no hay semáforos, sino stops y te tienes que parar, siempre, y pasas por orden riguroso de llegada, así que tienes que ir muy atento para saber cuándo te toca pasar. Además están las terribles cuestas, supongo que las habréis visto en alguna película. Son para no creérselas, después de cada manzana de subida, llegas al cruce, en forma de meseta y no ves la continuación de la calle, porque es como la rampa de salida de un descenso de esquí, y no exagero. Menos mal que los coches son automáticos porque sino estoy segura de que quemaría el embrage.
Seguí las indicaciones, al pié de la letra, con tan mala suerte, de que la calle por la que me tenía que desviar, en vez de continuar, hacía una curva cerradísima y con fuerte pendiente hacia abajo. ¡La cagamos! Ya estoy desorientada y no sé para que lado tengo que ir. Doy unas cuantas vueltas y por fín me decido por solucionarlo de la manera mas fácil, parar y preguntar. Afortunadamente sólo me había alejado unas manzanas (some apples).
Llegué, finalmente, a tiempo, y sin problemas.
¡Soy una campeona.!
Queridos padres, no os asustéis, cuando vengáis ya habré practicado bastante y pienso llevaros al Yosemite, en coche.

martes, 19 de octubre de 2010

MI MARIDO ES UN TARADO

Ya os he pillado a todos. Tenía que hacer una entrada con un título suculento y que entrarais todos a ver de qué va la cosa. Pues os cuento. Desde que Diego ha descubierto la aplicación o como se llame, de ver las estadísticas de las entradas al blog, creo que se está agobiando o volviendo majara.
El otro día salimos a cenar y además de ponernos morados a comer y probar unos cuantos vinos de la zona, que están realmente buenos, tuvimos una larga conversación, más bien monólogo, sobre cifras acerca del blog. Que si el sábado hubo 48 entradas, mientras el lunes hubo casi 170, que si hace una semana algún día rozamos las 200. Entonces empieza el análisis de las horas, siempre hay más por las mañanas, algunos días de la semana en concreto, ¿será casualidad, por el título de la entrada, por el tema? ¿que días la gente se mete por la noche? . Los fines de semana, casi nadie abre el ordenador...
Hasta que por fin el otro día sorprendió a un amigo contestando, en directo, a las 8 de la mañana de España, desde el trabajo, claro.
Tened cuidadito que dentro de poco va a averiguar quién, a qué hora, y desde dónde, entráis a compartir nuestra vida californiana.
Soy mala, pero se me ocurre un juego:
¿Quién era el de las ocho de la mañana? Y ¿Por qué no os dedicáis a entrar a horas poco habituales y varias veces, aunque no os apetezca?
Puede que así se le pase un poco y deje de ser fiable la diabólica estadística. Gracias, amigos incondicionales.

MAJO, MAJO, MAJO

No podía imaginarme vuestra enorme afición por la música. La entrada de ayer batió todos los récords de audiencia desde la creación de este blog. Y mira que era tonta e insulsa. Un par de chistes malos sobre los viejos rockeros y una foto mala de un aprendiz de guitarrista. La verdad es que creo que hubierais entrado igual, escribiera lo que escribiera, aunque hablara de esquelas. De hecho, esa era mi intención. Os iba a contar que las esquelas de muertos que se publican en los periódicos de aquí son mucho menos truculentas y sobrias que las de allí. Todas vienen con una foto del difunto (cuando estaba vivo) y a continuación un obituario que suele ser una cariñosa carta de la familia destacando las virtudes del fallecido. Ayer leí esta "Your life was the miracle that changed our world. We miss your smiling face."
 Lo más parecido que he visto en España era una esquela de un tal José María Benito Llaguno, publicada en El País, y que durante varios años ha estado pegada en la nevera de casa junto al teléfono del Telepizza, el plan de adelgazamiento y el horario del cole. Era una esquela alegre, la que todos querríamos tener, llamándole padrazo y decía "Se ha muerto el hombre más majo y el más guapo que nunca hayamos conocido...Su vida fue una broma continua, una carcajada y mucha risa, mucha. Majo, majo, majo."
Pensaréis, los que no lo pensabais ya, que me he vuelto majara y me sobra mucho tiempo como para leer esquelas, pero lo llevo haciendo desde hace mucho tiempo. Me inyectó la afición el abuelo de Montse, Don Hipólito (un tipo majo, majo, majo) que las leía todos los días porque siempre se encontraba algún conocido en ellas. A mi todavía no me pasa eso, pero ya dejé atrás la época en que todos mis amigos se casaban, todos mis amigos tenían su primer hijo, ahora vendrán los nietos... Viendo la foto de La Música, estoy más cerca de Leonhard Cohen que de Hannah Montana, de lo cual, por otro lado,  me alegro.

lunes, 18 de octubre de 2010

LA MÚSICA

Esta ciudad tiene una vida cultural muy intensa. Los periódicos gratuitos, que son los que leemos, vienen repletos de anuncios de exposiciones, conciertos, festivales o "performances" realmente interesantes. Yo por fin he conseguido imitar a mi "psicólogo" Andrés Casián y hacerme una agenda de ocio, sólo con la programación de eventos a los que queremos acudir.  En lo que se refiere a la música, casi todas las giras importantes pasan por aquí, con nombres como Elvis Costello, Patti Smith, Cheap Trick, Dobbie Brothers, Leonard Cohen, Joan Baez, Al Stewart... ¡Dios mío! como vienen apretando las nuevas generaciones. Si sigo ensayando, todavía me da tiempo a ser alguien en esto de la música.
Aunque no podemos ir a todos los que nos gustarían, ya hemos visto varios conciertos por la calle y el viernes conseguimos entradas para ver a Manu Chao. ¡Impresionante! No se puede decir que sea un chavalín, pero por lo menos se mueve en el escenario sin bastón y con una marcha tremenda. Tanto que hizo enloquecer al público, la mayoría mexicano, y de milagro no ocurrió algo grave. Saltaban, se empujaban, se tiraban desde el escenario encima de la gente, se pegaban... Los seguratas no daban abasto, ¡Qué animales!
Esta semana, para relajar un poco, iremos a la ópera, pero yo estoy atento para ver si anuncian algún concierto de Jimmy Hendrix, Elvis Presley o John Lennon, esos sí que no me los pierdo.

viernes, 15 de octubre de 2010

MORGAINE Y DAISY

Hola, sí, soy yo, la Monse. Ya me estabais echando de menos eh? Es que he estado ocupada, haciendo "public relations", en el parque.
Hoy quiero contaros una historia triste, que me ocurrió el otro día, pero con final feliz.
Estaba yo en el famoso parque, Alta Plaza Park, (prometo publicar alguna foto para que lo veáis), paseando, mientras Lucio estaba jugando con sus amigos. Estos días está haciendo calor así que en vez de estar en la zona de columpios, que está al sol, nos vamos a otra zona del parque, donde hay árboles y césped y se está más fresquito. Después de estar un rato viendo a Lucio y sus amigos como trepan por los árboles, decido sentarme en un banco, a leer un rato, cuando veo una placa en el respaldo. Empiezo a leer y se me encoge el corazón, cuando veo que pone el nombre de dos niñitas, con su fecha de nacimiento y de muerte, una de doce años y otra de trece, a las que les gustaba mucho jugar, cada tarde, en Alta Plaza.
¡Qué espanto!, a quién ha podido pasarle algo tan horrible.
Vuelvo a leer y veo una línea más, a la que no había prestado atención, turbada por la tristeza, y leo que son dos perritas que solían pasear por el parque.
Con perdón, pero ¡no me jodas!. ¡Qué susto! Lo siento por ellas, pero me alegra mucho que no fueran dos niñas.
Aquí es muy habitual que la gente apadrine las cosas más insospechadas, autopistas, aceras, bancos, escaleras, de todo. En las carreteras hay señales de "Adopt a highway" y en una playa vimos un banco con un letrero que decía "Mrs. Smith. She loved the ocean".
Osea, que o se le muere el perro a un vecino, o no te sientas en el parque. O el viudo de Mrs Smith, decide dedicarle un banco a su difunta esposa, o no te sientas a ver la puesta del sol.
Lo más parecido que conozco es algo que Diego me contó de la mili. Si un soldado se caía por la escalera, la arrestaban y no se podía usar en un tiempo.
Y mientras tanto, cuando vas a sacar una entrada para la ópera, el que está haciendo cola, en la taquilla, detrás tuyo, te tiene que sujetar, para que no te caigas, al oír el precio de la entrada. Nada está subvencionado, y cuando pagas tu entrada, a un precio estratosférico, encima tienen el morro de pedirte la voluntad, para sufragar la cultura. ¡Qué desfachatez, qué incultura!
¡Vivan los servicios sociales!

CUIDADO CON LA PDA

Ya nos han surgido las primeras diferencias con el cole y con algún padre. Era de esperar. Ayer nos convocaron a una reunión para preparar la fiesta de Halloween que están organizando para la clase de octavo (Diego y Simón). Empezaron a hablar de luces, sonido, Djs... y yo me sentía en mi salsa, hasta que la profesora mencionó su preocupación por el codigo P.D.A. Refunfuñé pensando que otra vez la informática se cruzaba en nuestro destino, pero pronto salí de dudas. El "PDA code" es algo mucho más anticuado y retrógrado que cualquier PDA, Blackberry o iphone. Son las siglas de "Public Display of Affection", algo que, según nos enteramos ayer, está prohibido en el cole. Varios padres mostraron su disconformidad pero la profesora y el sector más conservador impusieron su criterio ante el temor de que los chicos puedan tocarse durante el baile o incluso lleguen a besarse en alguna zona oscura (de la sala).
Montse y yo nos miramos y nos leimos el pensamiento: "¿Para qué coño hacen una fiesta si no se fían de los chavales?, ¿qué hay de malo en que tonteen un poquito?, ¿qué hay más bonito que la Pública Demostración de Afecto?"
Pensé en levantarme y dar el mitin pero no lo hice por respeto a la madre de la novieta de Diego que igual se asustaba y porque ese mismo día la profesora me había llamado la atención, algo escandalizada, porque había oído a los niños decir ¡Coño!
San Francisco es una de las ciudades más liberales y abiertas de Estados Unidos pero esta sociedad sigue siendo bastante conservadora para ciertos temas. Pobres chavales, menudo guateque van a tener con los focos iluminando a tope y varios "profes-segurata" vigilando. Os dejo que han venido un montón de amigas de los chicos y están en el salón oyendo música... Voy a aplicar el PDA.
Para los cotillas, Isa, la novieta de Diego, es la de negro de en medio de la foto.

jueves, 14 de octubre de 2010

69 DÍAS

Igual que entrasteis como locos en la historieta del sexo, seguro que alguno se mete en esta por lo del "sesentaynueve", pero no, lo de hoy es mucho más sesudo, sin x. Resulta que llevamos ya 69 días en San Francisco. Parece que fue ayer, dirá alguno. Una eternidad, dirán otros. El caso es que es mucho tiempo. En 69 días hemos recorrido a pie, en coche y en bicicleta toda la ciudad; hemos bajado al parque; hemos viajado a la costa norte; hemos visto exposiciones y museos; hemos bajado al parque; hemos ido a varios festivales y conciertos; hemos tenido infinidad de actos y reuniones en el colegio; hemos bajado al parque; hemos ido a Ikea 3 ó 4 veces; hemos ido a jugar 5 partidos de fútbol con los niños; hemos bajado al parque; hemos ido a varias playas y los niños han hecho surf 4 veces; hemos ido al béisbol; hemos bajado al parque; hemos hecho la compra en decenas de sitios distintos; nos hemos peleado con el chino que nos vendió el móvil; hemos bajado al parque con Lucito; hemos salido a cenar y también hemos estado mucho tiempo tranquilamente en casa (aunque alguna vez hemos bajado al parque).
Os cuento esto no para dar envidia, sino porque me impresiona comparar esos datos con los 69 días de los mineros chilenos recién rescatados. Casualmente, el accidente se produjo el mismo día en que nosotros volábamos hacia California y eso ha hecho que estemos siempre muy atentos a la noticia y que hayamos seguido a través de la televisión chilena parte del rescate. Eso sí que es una eternidad. Siempre he admirado a los mineros y ahora más todavía. ¡Qué huevos! (o más bien ¡Que necesidad!).
Esto sí ha sido un reality show de verdad, las audiencias serán estratosféricas y los chicos se harán famosos, alguno se forrará y alguno se volverá gilipollas...Pero que gusto da abrir los periódicos con buenas noticias.
Enbobado con la tele (por el ordenador todavía) me dio por imaginar esa situación con mis compañeros de trabajo de Last Lap, encerrados 70 días. Me reía yo solo, claro está porque era sólo imaginación. Después empecé a hacer cábalas sobre los familiares a quienes habría avisado y por último escuché a un locutor de radio que sugería al público que eligiese la canción que se hubieran llevado para todo ese tiempo y no lo dudé: "Stairway to heaven".

martes, 12 de octubre de 2010

EL INGLÉS EN MIL PALABRAS

Todo el mundo nos dice lo mismo: "¡Qué suerte, volveréis bilingües!" Ni de coña. Llevamos aquí dos meses y "My english" no está improving nothing. Hay varios problemas. El primero, que casi no tenemos amigos (qué pena ¿eh?... no sabéis lo mucho que os echamos de menos); el segundo, que cuando sales a la calle rápidamente detectan tu procedencia hispana y te hablan en castellano; el tercero, que no tenemos tele, que siempre es una buena ayuda para el "listening"; y el cuarto, que cuando estamos con los niños les da vergüenza oír a sus padres chapurrear eso que ellos dominan a la perfección y a menudo nos mandan callar.
¡Soluciones! 1-Hacerse amigos, así que ahora mismo voy a convocar una "spanish party" para la semana próxima. 2-Hablar en inglés entre nosotros para que no detecten que somos españoles. 3-Voy a comprar una tele. 4-¡Cállate niño!
Y si no funciona, habrá que resignarse y mantener el programa actual que se denomina: "Una palabra al día". Eso es todo lo que este cerebro pre-alzheimer puede asimilar, con lo cual al final de junio habré sumado unas 300 nuevas palabras. Aunque me temo que muchas se me irán olvidando. Hoy, por ejemplo, he aprendido "annoyance" (ya sé que todos la sabéis y que es muy fácil, pero yo no la sabía), que significa molestia, fastidio, contrariedad... !putada¡
De momento seguiré con mi inglés "if if, between" aprendido de Ferpo ("I have beers in the never to drink this late"), porque con trescientas no llego ni al "Inglés en mil palabras" básico para defenderme...Menuda Annoyance!!!

sábado, 9 de octubre de 2010

LA BARBA

Nunca me ha gustado la barba. Si me la he dejado es por diversión. No lo hice antes porque a los tres o cuatro días sin afeitarme tengo una pinta de guarro que no hay quien se me arrime. Aquí me he atrevido porque al fin y al cabo no me ve nadie más que mi familia y quienes me cruzo por la calle pensarán que soy uno más de los homeless de la ciudad. Sí que noté durante esa primera semana que en el colegio dejamos de ser esa "lovely family" para pasar a ser "The spaniards" a secas.
Aunque estáis muy insistentes con lo de la foto (pesaditos, yo diría), no la he mandado porque aun no he conseguido encontrarme a gusto con ella y lo que no voy a hacer es mostrarme en público para afeitarme al día siguiente. De todas formas, si conocéis a mi hermano Nicolás, ya me habéis visto con barba.
No sé si habréis tenido barba alguna vez. Se lo pregunto a los chicos, ¡bobas!, aunque hay alguna que... Bueno, a lo que voy, tiene una cosa buena, que no hay que afeitarse por la mañana. Creo que es la única, aunque no ha llegado todavía el frío para saber si se nota más calorcito aquí dentro. Pero, por contra, tiene muchas pegas que desconocía: pica como si tuvieras la cara llena de piojos; la comida tiene una extraña tendencia a quedarse flotando en los pelillos y siempre me ha parecido molesto hablar con un tío que tiene un fideo colgando en su cara; en mi caso, es canosa en un 70 % lo cual crea una mayor sensación de desaguisado, aunque el fideo pasa más desapercibido; por último, desconozco como es el asunto de la higiene en esta nueva parte de mi cuerpo, aunque imagino que se lava con champú, no sé si hay que recortarla, ni si debo peinarla... De momento he probado a pasarme el cepillo de dientes pero no me convence.
Lo peor de todo es que de vez en cuando, me voy a dormir pensando en personas que llevan bigote o barba y me entra una sensación agridulce horrible: mis hermanos, Gasol, Rajoy, Bin Laden, el Principe, Pepu, Fidel Castro, Aznar, Mayor Oreja, Llamazares... Amor y odio. ¡Qué dilema!

jueves, 7 de octubre de 2010

EL MUNDO A UN METRO DEL SUELO

El mundo no se percibe igual desde la perspectiva de un adulto que desde la de un niño, está claro, pero a mí me hace mucha gracia analizar esta percepción tan particular que tienen los niños del mundo que les rodéa, y que los adultos nos perdemos, a fuerza de simplificar y de correr de un lado a otro, sin tiempo para, simplemente, fijarnos en las cosas.
Una de las cosas que más me preocupaba cuando decidimos poner en marcha esta aventura, es que los niños lo pasaran mal, que no se adaptaran bién. Ya os hemos comentado que todo ha ido muy bién y están realmente contentos. Pero a mí no deja de llamarme muchísimo la atención el hecho de que Lucio (4 años) no haya preguntado, todavía, ni una sola vez por qué hemos venido aquí, cuánto tiempo vamos a estar, cuándo vamos a volver, por qué no vamos a Santamera los fines de semana......... Se pensará que la vida es así, que unas veces vives en un sitio y otras en otro, y en cada uno hablan distinto, claro. Como hace dos veranos estuvimos aquí en una casa que intercambiamos, durante cinco semanas, creerá que la vida es así.
El otro "descubrimiento" es de Martín (10 años) , que no sé si sabéis, es un niño bastante peculiar, con un mundo propio enorme, muy creativo y especial. Es de esos niños con una curiosidad tremenda hacia todo, no para de preguntar, preguntar y preguntar, a veces hasta agotarnos, y el que se piense que los adultos siempre tenemos respuesta a todo, lo lleva claro. Para nada. Una vez oí a un psicólogo decir que estos niños son muy inteligentes, pero los mayores y en concreto, los profesores, les llaman "niños incordio" porque su cabeza no para y dan mucho trabajo. A mi no me incordia nada, sólo hay que tener más paciencia, y me encanta que me cuente sus ocurrencias peregrinas. Me divierto mucho con él.
Su último descubrimiento es el siguiente:
¿Mamá, te has fijado en esas manchas que hay en el suelo, por la calle?
Pués ni en un millón de años, se me habría ocurrido. Resulta que en las calles de las zonas transitadas de las ciudades, hay siempre cientos de manchas por el suelo. Son redondeadas, de color oscuro, del tamaño de una moneda de dos euros, más o menos y están pegadas al suelo de las aceras.
¿Sabes qué es eso mamáaaaa? No Martín , ni idéa, cómo voy a saberlo.
Son chicles, miles de chicles que han tirado miles de personas y que pasan miles de años hasta que desaparecen.
¿Te das cuenta, mamá ? Es que no te fijas por dónde pisas.
Y efectivamente, las hay, por todas partes, y doy fé de que son chicles; fijaos vosotros también por allí. Desde hoy voy por la calle mirando al suelo, a ver si descubro algo nuevo.

MAÑANA TOCA SEXO

Creo que mi sentido del ridículo ha vuelto a aflorar, pero no por la barba, sino por las reuniones de padres que convoca el cole de vez en cuando. Como tenemos niños en tres cursos, rara es la semana que no tenemos una "Parent evening". Nos sentamos cada uno en el pupitre de nuestro respectivo hijo y la profesora nos explica lo que están estudiando en cada materia, con todo tipo de detalles. Por cierto, tienen asignaturas muy divertidas y productivas como Handwork (Martín está aprendiendo a hacer punto); Woodwork, donde aprenden carpintería y están fabricando cada uno un mueble; eurythmics, donde hacen coreografías, danza y movimientos, y por supuesto, música, ya que tienen una orquesta en la que cada uno toca un instrumento. Muchas de ellas las dan en el parque.
Pero volvamos a la "Parent evening". Antes de empezar Miss Bolich se puso en pie y nos invitó a todos a levantarnos y a acompañarla recitando una poesía con una compleja coreografía con las manos. Todavía no me he recuperado del shock. No sé ni dónde tengo la mano derecha. Fue lamentable. Yo que nunca he bailado, ni he hecho aeróbic y que soy un negado con los ritmos y la coordinación, tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para poder seguirles. Pero nada, subían el brazo derecho, yo el izquierdo; levantaban la rodilla, yo bajaba el brazo...un desastre que además me provocó risa floja. Lo siguiente fue un juego de adivinar números dando palmadas "claps and snaps". Eran sumas y restas, pero entre el inglés y los nervios de la poesía...qué mal lo pasé. Pobres niños, les someten a ese martirio todos los días, espero que los genes paternos no les influyan.
Para terminar la reunión, la "seño" nos pidió a los papás que tuviéramos una distendida pero profunda conversación con nuestro hijo, sobre sexo. Así que este fin de semana me toca charla con Martín... Seguro que aprendo yo más que él.

miércoles, 6 de octubre de 2010

BRAND CHORIZO

El otro día creí ver un espejismo y me encontré en la estantería de un supermercado, cuando no lo buscaba, un paquete envasado al vacío que decía: "Chorizo Riojano". No daba crédito, llevo semanas buscando algo que ponerle a las lentejas. Sigo leyendo la etiqueta y me encuentro con: "Riojano Brand Chorizo. Made in USA. La Española Meats. California". Que susto, creía que habían cambiado La Rioja de sitio, estos americanos son capaces de todo si se lo proponen. La alegría iba en aumento, cuando veo que debajo de los chorizos hay un cesto en el suelo con trozos de hueso de jamón, también empaquetados. Hasta voy a poder hacer un cocido. Me dirijo a la caja para pagar y veo, de casualidad, que en la etiqueta del hueso hay dibujado un perro: "Food for pets, no antibiotics". Me quedé sin cocido. Lo que dudo ahora es si el chorizo es también para perros. Pienso probarlo.

martes, 5 de octubre de 2010

HAY VIDA DESPUÉS DEL MÓVIL

Cuántas cosas le pasan a uno al día. Hasta que no te pones a escribirlas no te das cuenta de la cantidad de incidencias, accidentes, anécdotas o gilipolleces que te pasan en la vida. Os pensaréis que son mentira, que nos las inventamos, pero no, son reales. Si seguimos a este ritmo, el blog será divertido pero nosotros acabaremos desplumados o peor.
Hoy la cosa va de teléfonos. Montse se compró uno aquí y a la semana lo perdió. Yo truqué en una tienda de chinos mi iphone para ponerle una tarjeta de aquí, pero hoy se ha muerto. Mejor dicho, se ha matado. El pobre se ha caído del bolsillo justo cuando su amo se disponía a cerrar la puerta del coche, con tan mala suerte que se ha quedado en medio. El portazo ha sido fuerte. Todos sabemos lo que duele pillarte los dedos con la puerta del coche ¿verdad?, pues imaginad el pobre iphone; ha salido con la pantalla hecha picadillo, toda la carcasa torcida y las tripas asomando por algún que otro agujerito. Lo he llevado urgentemente a Apple y me han dicho que no podían hacer nada, que llame a Movistar...Me parto.
Como resultado, estamos sin teléfono. Y se está muy bien. Un día leí en un estúpido libro, de los del Vips, que era muy duro pasar de tener mogollón de llamadas (de trabajo) al día, a no tener ninguna. Superduro, ya podéis imaginaros. La verdad es que como es muy caro no llamaba nadie. Miento, al igual que en España, aquí también existe la publicidad invasiva por teléfono. La maquinita que te llama para que te cambies de Banco, de compañía telefónica o de acera. A mi me gusta contestarles con un buen berrido pidiendo que me borren de sus bases de datos, pero aquí me limito a colgar porque es siempre una maquinita que además me habla en inglés y paso de darle la charla. Pues nada, que estamos sin teléfono, no nos llaméis... Aunque pensándolo bien, nadie tenía nuestro número, por eso no llamaban...

lunes, 4 de octubre de 2010

EL GUSANO CHINO

Me ha pasado lo del chiste. ¿Qué hay peor que encontrarse un gusano en una manzana?... Encontrarse medio. Ha sido esta mañana, desayunando una ciruela que compré en un supermercado oriental en la calle Clement. ¡Malditos chinos! Esta ciudad está repleta de asiáticos, son claramente mayoría. Dicen que les pilla cerca, pero coged un mapa y mirad el tamaño del Océano Pacífico. Podría hablaros de su forma de conducir, de sus costumbres higiénicas y de las delicias de su cocina, pero lo dejaré para otra ocasión. Ahora me centro en sus tiendas. Son las más baratas y han sido nuestra penúltima prueba en la difícil búsqueda de un supermercado de confianza. Empezamos por el Safeway, una especie de Carrefour que tiene de todo, hasta Coca Cola Light al limón, pero es carísimo; después fuimos al Costco, donde sólo se puede comprar a granel; encontramos el Trader Joe, una curiosa tienda donde todo es orgánico, enfermizamente orgánico, con detergente que no estropea el planeta (tampoco limpia), pasta de dientes hecha con hojas de eucaliptus (me quedo con el palito que utilizan los saharauis) y por supuesto zumo de zarzaparrilla en lugar de Coca Cola.
Creiamos que los chinos iban a ser nuestra salvación, pero va a ser que no. Tienen inmensos supermercados con infinidad de fruta expuesta en la acera y a unos precios mejores que el mismísimo "Ahorra Más". Llenamos la nevera y ... La sandía empezó a supurar un liquidillo por los lados que atraía a los mosquitos; llegamos a pensar que los bichos salían de dentro. El melón estaba tan pasado que los niños nos lo tiraron a la cara cuando de lo pusimos en el "tupamaro" de la comida del cole. Y las ciruelas... ¡Buah! las ciruelas... voy a lavarme los dientes que noto algo que se mueve entre dos muelas...¿Tendrá los ojos rasgados?

viernes, 1 de octubre de 2010

BAKE SALE

El colegio no para de mandarnos deberes... A los padres. Después de limpiar pupitres, planchar cortinas y ordenar las clases, hemos empezado a recaudar fondos para el viaje de fin de curso. A nosotros nos ha tocado organizar un concurso de triples entre todos los niños del colegio, pero eso será en primavera. Mientras tanto, los jueves tenemos Bake Sale a la puerta del cole. Preparamos comida y la vendemos al resto de padres.
Ayer preparamos una tortilla de patata que fue la sensación del "beikseil". Se vendieron los 15 pinchos que salieron y todo el mundo se deshizo en elogios. Luego, al volver a casa, hice las cuentas: 15 pinchos por 3 dólares: 45 dólares; a eso hay que restar los 10 dólares de huevos, patatas y aceite: nos quedan 35 dólares; restamos los 5 pinchos que compramos nosotros mismos para los chicos: restan 20 míseros dólares. Teniendo en cuenta que hubo que ir a la compra, estar dos horas pelando patatas y haciendo la tortilla y otra hora despachando en la puerta del cole... sólo quedan los elogios para engordar el ego de cocinero. Me parece que la próxima vez que nos pidan cocinar voy a usar la vieja respuesta "lastlapera": "¿tú sabes contar?...pues no cuentes conmigo."

jueves, 30 de septiembre de 2010

APARIENCIAS

¿Por qué cuando estás en otro país todo parece más guay? No sé si es por la euforia de empezar unas vacaciones, porque estás predispuesto a disfrutar de cualquier cosa....
No habéis estado sentados en una terraza, viendo la gente pasar y encuentras interesante a mucha gente, todos tan guapos tan modernillos, con esos sombreritos, o esas gafas, esa camiseta imposible, mezclas increíbles. Reconocedlo, todo es más "cool". ¡Que tontería!
Como si aquí no hubiera, el típico que va en chandál a hacer la compra, el que lleva la camiseta tres tallas más pequeña, o qué sé yo. Lo que pasa es que cuando estamos fuera no los reconocemos, no sabemos cómo son otros estereotipos.
Yo de momento tengo identificado uno, relacionado con mis adorables pijas. Sus maridos. Ellos también son perfectos, van siempre repeinados, raya a un lado, pelo muy corto que me recuerda un poco a los marines, pantalones chinos, siempre muy subidos, y polo o camisa remangada. Si hace calor, los pantalones cortos, son demasiado cortos y siempre tienen las piernas morenas.
Insisto, adoro a los pijos de mi ciudad.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

LAS AUDIENCIAS... ¡QUÉ PUTADA!

Todos los medios informativos presumen de ser independientes. No entiendo demasiado bien el término independencia tal como lo emplean, pero supongo que se refieren a que no dependen del Gobierno, ni de ningún partido político, ni de la iglesia, ni del capital, ni de intereses comerciales... Uy, no, me he debido equivocar, no se deben referir a todo esto. La supuesta independencia quiere decir que el escribiente pone lo que le sale del bolígrafo sin que nadie le imponga, censure o mediatice una opinión...imposible. Hasta ayer, este blog también presumía de ser independiente. Y es que ayer descubrí una función en el administrador del blog, llamada "estadísticas" (no la busquéis, que sólo tengo acceso yo, ¡je, je!) a través de la cual tengo todos los datos detallados de la audiencia del blog. Ahora sé cuánta gente entra cada día en el blog, desde qué país, a qué hora, con qué tipo de ordenador, desde qué enlace de internet, a qué entrada de las publicadas... Una maravillosa pero endemoniada herramienta.
Los datos, como siempre, son interpretables. Por eso todos los periódicos han ganado cada vez que se publica el EGM y todos los partidos están contentos tras las elecciones. Sabemos que los fines de semana baja la audiencia, que los jueves son los días de más entradas, que muchos lo leéis en la oficina, que nos lee gente en Finlandia, Inglaterra, Canadá o Brasil; que la longitud del texto, el titular o la cantidad de comentarios también afectan. Un poco más y sabemos la ropa interior que lleváis cuando lo miráis.
Por todo este maquiavélico sistema informático, este blog nunca volverá a ser independiente porque estaremos siempre mirando por el rabillo del ojo los datos, poniendo titulares llamativos (como este, bobos, que habéis picado), eligiendo la hora a la que colgarlo y dejando de escribir de lo que queriamos. Por cierto, las entradas más visitadas son "El Cole", "Plan de adelgazamiento" e "Ikea redecora tu mano". Bueno, lo dejo ya, que si es muy larga no la vais a leer y que además, hoy estoy en huelga, se me había olvidado.

martes, 28 de septiembre de 2010

LA POLI

Todos tenemos una imagen muy clara de la policia americana. Qué os voy a contar ahora del sherif, de la patrulla de la highway o de los polis de aduanas mascando chicle desafiantes. ¡Miedo!. Pero los enormes contrastes de la ciudad y del país llegan también a la policía. En estos días hemos tenido oportunidad de comprobarlo en repetidas ocasiones. En sausalito un poli se acercó a jugar con Lucio, le regaló una pegatina con su estrella de sherif y un cromo con su foto y datos. Otro día, junto al City Hall, Martín se acercó al coche de la poli y le invitaron a entrar, a encender la sirena y, de regalo, le dieron un bordado con el escudo de la "pasma". Después en el circuito de Infineon encontramos en los boxes un equipo de motos con los colores de la poli y pilotos-gendarme (no debe molar nada ir toda la carrera con un poli a rebufo). Y por último, el domingo, en las fiestas de un barrio, vimos una exhibición del robot para desactivar bombas; incluso Martín lo estuvo probando (sin bomba claro). Pues eso, que a la policia de este país, como a todo, no le falta su departamento de marketing.
No le vendrían mal a nuestras fuerzas de seguridad un poquito de sentido del humor para limpiar esa imagen rancia que también tienen a veces. Hablaré con alguno de lo amigos "poli" que tengo para proponérselo y que preparen ya sus cromos, pegatas, album y a recorrer las ferias. Me temo que muchos se negarán. Y no sé como llevarían una de las misiones que tienen los motoristas de aquí, escoltar a todos los entierros para evitar que el cortejo fúnebre quede dividido por los semáforos... ¿A quién le tocaría a los Municipales, Nacionales, Autonómicos o a la Benemérita?

lunes, 27 de septiembre de 2010

ME HA MIRADO UN TUERTO

Seguimos con los perros. Reconozco que es obsesión pero es que hemos ido a caer en una ciudad en la que el perro es protagonista absoluto de la vida social y yo, además de no llevarlo muy bien, tengo mala suerte. Mejor dicho, me ha mirado un tuerto. Sí, un perro tuerto. El viernes recogí a Lucio en el cole y le llevé al parque. Mientras él se subía en el árbol más alto que encontró, yo me tumbé en la pradera a leer uno de esos truculentos libros que me gustan, en este caso sobre la guerra de Iraq. Estaba yo acongojado y sobrecogido por los relatos de los bombardeos, cuando recibí un fortísimo impacto en la espalda. Un misil Tomahawk, pensé. Pero era algo más doméstico: un perro, más bien un chucho, de esos que se parecen un poco a un cerdo. Tras el impacto me quedé dolorido y asustado, tirado en la hierba, mientras el can se tambaleaba y volvía sobre mi totalmente desconcertado, agitando la cara como toro molesto con la banderillas. Pensé que iba a volver a embestir, me miró fijamente y a punto estuve de subir de un salto al árbol con Lucio. El pobre perrillo daba pánico, estaba tuerto y tenía un ojo de cristal. La dueña, una de las pijas que adora Montse, corrió a socorrerme y me explicó las causas del accidente: ella le había lanzado una pelota para que jugara y él no vio ese pedazo de obstáculo tumbado al sol. Lo más humillante, aunque enternecedor, fue que el chucho entendió que yo quería jugar con él y me trajo la pelota para que se la volviese a lanzar. Cornudo y apaleado. Lanzé la bola al lado de su dueña, sonreí amablemente a la pija y me subí al árbol con Lucio... Ya leeré mañana.
PD El perrillo no es ninguno de los que aparecen en la foto. El pobre era mucho más feo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

HAIRCUT

Diego jr y Simón llevan dos semanas persiguiéndome, necesitan cortarse el pelo, yá. Me voy por el barrio, a la busca de peluquería, pensando en mandarles solos, a la salida del colegio. No veo ninguna peluquería de caballeros, así que deduzco que son unisex. Por fín me decido a entrar en una a preguntar si podrían cortar el pelo a dos teenagers. No debía tener yo, ese día, un aspecto muy fino, porque lo primero que me suelta la elegante recepcionista es que me va a costar 68 dólares cada uno. Pues gracias, ya volveré otro día. Finalmente fuimos a Mission, a un sitio que me recomendó una madre del cole. Si cuesta 68 cortar el pelo a dos jovencitos, ¿cuál será el sablazo que me van a dar por teñirme las canas?, cosa que necesito urgéntemente. Esta mañana me he levantado y he decidido irme a Clement, que es el barrio donde están todos los asiáticos, que no son chinos, es decir coreanos, vietnamitas etc, que son muchos. Es un barrio muy popular lleno de fruterías y bazares de esos donde hay de todo, puedes pasar la mañana viendo cosas. Me he metido en una peluquería . Y aquí estoy. Delante de mí, junto al espejo, hay un frasco de cristal con un líquido azul, desinfectant dice, lleno de tijeras, peines y pinzas flotando, y me han venido a la cabeza esos licores que te ofrecen en los restaurantes chinos, con un lagarto dentro. Después de untarme el tinte, la señora ha venido con un reloj de cocina, puesto en la oreja, para ver si funciona, y me lo ha colocado delante, para controlar el tiempo.
Y aquí estoy, viendo pasar los minutos y preguntándome, de qué color tendré el pelo dentro de un rato.
Si hay sorpresa, prometo colgar una foto... Cuando Diego enseñe su Barba.
Cutre peluquería, pero con wi-fi ehhhh?

EL PT

Poco antes de salir de España comí con un buen amigo, adinerado ejecutivo, que hacía tiempo que no veía. Entre bocado y bocado nos sorprendió con una inesperada revelación: "Chicos, tengo un PT". Yo pensé que se trataba del último artilugio de Apple y, aunque me extrañó que no se llamara "MacPT" o "i-PT", no quise quedar de inculto informático y le pregunté: "Y ¿qué tal?, ¿funciona bien?" a lo que él contestó: "No me gusta nada, pero es la única forma de hacer ejercicio". Luego me enteré de que PT son las siglas de Personal Trainer, es decir Entrenador Personal, y desconecté de la conversación porque es un tema que no me interesa nada. Mi única experiencia en este sentido se retrae a tiempos del colegio, cuando el profe de gimnasia nos hacía dar vueltas a la manzana hasta que sintiéramos el saborcillo de la sangre en la garganta. Lo recuerdo con pavor y eso que yo me metía por una casa abandonada para recorrer sólo media manzana. Después contraté un PT para los corredores del equipo de mountain bike y ellos me pidieron que lo despidiera cuando se lo encontraron en la subida más dura de una carrera gritandoles: "¡El sufrimiento es gozo, el sufrimiento es gozo!"
Aquí en San Francisco he vuelto a descubrir lo que es un PT, hay uno en cada esquina. Es increible, estos yankees están sonados. No contentos con salir a cualquier hora a correr, montar en bici, hacer taichi o jugar al fresbee, se juntan por las mañanas en grupitos de 3 ó 4 y a órdenes de un PT realizan todo un repertorio de sofisticados ejercicios. Sacan alfombrillas a la acera o al parque y venga abdominales, venga pesas, venga flexiones... Mi PT es más barato, por la mañana Montse que me lleva a caminar con la lengua fuera y por la tarde Lucito que me obliga a subirle en brazos todas las escaleras de casa.

jueves, 23 de septiembre de 2010

SIN INTERNET

Ayer ocurrió algo dramático en nuestras vidas. Estaba yo nerviosamente viendo el partido del Espanyol contra el Madrid cuando el árbitro se disponía a expulsar a uno de nuestros defensas por una "entradita" a Cristiano Ronaldo. En ese momento: ¡Zas! la pantalla del ordenador se quedó en blanco como si algún virus periquito hubiera roto de un tirón el cable. Rápidamente reinicié el ordenador, conecté el Ipad, me cambié de habitación, intenté localizar a "Tafi", mi "salvavidas" informático, pero nada, la red wi-fi a la que estamos conectados había desaparecido, la había expulsado el árbitro. Tengo que confesaros que la línea es del vecino de abajo y que nosotros la usamos a modo de "okupas".
El caso es que o el menda se ha percatado de nuestra presencia en su wi-fi o los albañiles que están haciendo obra en su casa han cortado los cables por lo sano y, como consecuencia, los Muñoz Gómez llevamos más de 24 horas sin internet. No podéis imaginar el drama. Montse salió corriendo a un cibercafé para poder terminar su entrada en el blog y contestar sus mails; yo estoy taquicárdico perdido porque no he contestado los mails de Last Lap, ni he actualizado las inscripciones del Sahara Marathon, ni sé como acabó el partido (aunque me lo imagino); los niños agotaron en unos minutos las escasas alternativas de ocio que hay en una casa sin tele ni internet y en un agudo síndrome de abstinencia de Tuenti, Facebook, Spotify, You Tube... iniciaron una discusión que desencadenó en reyerta.
Hoy he decidido legalizar nuestra situación y he contratado una línea, pero no la instalarán hasta mañana... Otras 24 horas críticas nos esperan. Servirán para seguir reflexionando e imaginando como hubiera sido esta experiencia hace 12 ó 15 años, cuando los "electronic devices" todavía no dirigían nuestras vidas. Estaríamos todo el día leyendo libros, viendo exposiciones, escribiendo postales y buscando una cabina para llamar (a cobro revertido) a nuestra familia y en vez de al Espanyol, hubiera visto a los Giants, que, por lo menos, ayer ganaron. Os dejo que me voy un rato al Facebook.

martes, 21 de septiembre de 2010

IDIOMAS


Cuando eres pequeño, aprendes las cosas sin pensar, con una facilidad increíble. Todo lo que le interesa a un niño lo repite y repite, una y otra vez, jugando, hasta que consigue hacerlo suyo.
Debe ser algo así lo que pasa cuando aprenden a pronunciar perfectamente, que para mí es la parte más complicada del aprendizaje de un idioma.
Igual que tienen un hueso en la cabeza que no se cierra hasta no sé qué edad, la fontanela, me parece que se llama, deben tener un mecanismo en la cabeza que les permite memorizar y repetir los sonidos sin ningún condicionamiento previo, por ejemplo cuando ya sabemos decir el sonido "t" colocamos la lengua y la boca de determinada manera, y así cuando vamos a decir alguna palabra en otro idioma con un sonido parecido a "t" repetimos lo que ya sabemos y el resultado es penoso.
Estoy asistiendo en directo al milagro de ver a Lucio aprender a una velocidad increíble y con una facilidad pasmosa (es un niño con una capacidad normal, supongo). Cuando yo tengo que repetir 25 veces alguna palabra, lo reconozco, algunas veces en el cuarto de baño para que nadie me oiga, el mocoso me corrige porque digo mal water y me explica como hacerlo.
Un ejemplo, el otro día me contaba Lucio, que un amigo suyo se había llevado para comer un "borirou" y, claro no le entendí. Después de repetirlo varias veces y de un concilio familiar, llegamos a la conclusión de que había comido un burrito. Qué envidia me da el jodido niño... por el inglés, que no por el burrito.

EL GUITARRISTA

La crisis de los 40 es una alteración psiquiátrica bastante común entre los humanos. La mente se percata de que su cuerpo es ya algo más lento, menos ágil y que cada día que pasa ese entorpecimiento se va agravando. La reacción más habitual es ponerse a hacer deporte como un loco, querer ser campeón del Mundo de motocross clásico, batir el récord olímpico de maratón o escalar el everest. A mi me dió por comprarme una moto grande y moverme siempre en ella porque pensaba que era mi última oportunidad, que ya más tarde no iba a poder hacerlo. De alguna forma se intenta llevar a cabo, deprisa y corriendo, algún viejo sueño incumplido.
Y en esas estamos. Me gustó tanto la foto-ficción que envió Luis el otro día (ver "Sin intimidad") que me he propuesto hacerla realidad. El pelo largo y la barba, como ya os he dicho, están en camino. Sólo me falta la guitarra, así que me he propuesto aprender a tocarla. Por suerte he encontrado un profesor que conoce bien los principios básicos y que me saldrá baratito: Martín. Ayer empezamos y la cosa no se dió mal: ya me he aprendido los nombres de todas las piezas de la guitarra, sé colocar las manos y toco, yo solito, los siete primeros acordes de "Smoke on the water".
Lo malo es que la mente ha vuelto a hacer de las suyas y me he sentido extraño recibiendo clases de mi propio hijo. Dicen que empiezas a ser viejo cuando te gustan las amigas de tus hijos, algo para lo que todavía me quedan un par de meses, pero que los enanos te den lecciones también tiene una parte deprimente.  ¿No será...? Me temo que sí, esto es un síntoma de otra crisis que se avecina, la de los 50.

lunes, 20 de septiembre de 2010

NI DIOS

Es domingo y he pensado que podiamos ir a misa. Pero me han entrado dudas un tanto existenciales. Esta ciudad y este país están llenos de iglesias y cuando he querido decidir a cuál ir, ha caído sobre mí todo el peso de la historia de las religiones. Qué enorme dilema, decantarse por la Adventista del séptimo día, la de Cienciólogía, la Swedish Borgian, la de Pentecostés, la Lutherana...o una Budista, Ortodoxa, Judía o Musulmána... Pero si yo lo que quería era ver el espectáculo que montan los curas, pastores, reverendos o como quieran denominarse los diferentes guías espirituales. En el fondo lo hacía por motivos profesionales para aprender un poco más de marketing (menudos son captando posibles clientes) y del difícil arte de hablar en público. Pero al final he decidido que no va a ser hoy cuando despeje las grandes dudas de la humanidad: "¿Quiénes somos?, ¿De dónde venimos?, ¿Qué ha hecho el Madrid?"
Prácticamente hay una iglesia o templo en cada manzana, pero eso no quiere decir que sea para los fieles de ese barrio. Como cada una es de una ramificación concreta de una religión, cuenta con sus seguidores específicos, que se desplazan de punta a punta de la ciudad, si hace falta, por seguir a su pastor. Yo he tenido suerte porque precisamente la iglesia que está al lado de casa parece que la hayan hecho a propósito para nosotros: se llama "Iglesia ni Cristo". Va en serio, no bromeo, aunque tengo que verificar sí es verdad que está vacía porque el otro día me pareció ver gente muy peripuesta que bajaba la escalinata. No entiendo nada.

domingo, 19 de septiembre de 2010

INMIGRANTES

Se me ha metido en la cabeza mejorar mi inglés. Estoy buscando alguien con quién practicar speaking y listening, la gramática ya la hago yo por mi cuenta. Primero he ido a varias academias donde tendría que ir toda la mañana, además de pagar mínimo, 400 dólares al més, qué pereza.
Luego me han contado qué hay unos campus municipales o estatales donde enseñan, gratis, no sólo inglés, sino también algunos oficios para facilitar a la gente encontrar un trabajo. Me ha sorprendido, en este país donde nada es gratis.
En Madrid tenemos muchos inmigrantes alrededor, que trabajan en nuestras casas, en los bares, las obras. Muchas veces he pensado cómo tiene que ser dejar tu país y marcharte a otro a buscarte la vida sin, ni siquiera, conocer el idioma. Cuando he tenido personas cerca en esta situación, cuando tienen cara, nombre y apellido, te dás cuenta de que es todavía mas duro de lo que imaginas.
El otro día estuve en una de éstas clases. Había rusos, asiáticos, hispanos, de todo... Mirando sus caras, no he podido evitar imaginar en qué situación se encuentran, y sobre todo en qué situación se encontraban en sus países para dar un salto tan grande al vacío sin saber cómo van a caer.
Hasta ahora nunca había sentido tan cerca, ni había sido tan real, viendo todas esas personas, conocer la tragedia personal de tener que dejarlo todo para sobrevivir. Muy fuerte.
Cuando le contábamos a la gente nuestra decisión de venirnos, muchos nos han dicho: ¡que valientes! ¡que valor, marcharse a la aventura, sin conocer a nadie!
¿Valientes? Aquí, cumpliendo un sueño, con una casa estupenda, un colegio maravilloso para nuestros hijos, y, sobre todo, la posibilidad de volver en cualquier momento, a nuestra preciosa casa y nuestra vida perfecta.
Los valientes son los otros. Me avergüenzo.

sábado, 18 de septiembre de 2010

OTRO PELIGRO MÁS

Mañana queremos ir a Santa Cruz. Se llama igual que el pueblo de mi madre, Santa Cruz de la Zarza (Toledo), pero tiene un poco más de glamour porque es el paraiso de los surferos y está en California, aunque las magdalenas y los zarajos sean mucho peores. Los niños se han aficionado al surf y están empeñados en ir, aunque ya empieza a hacer bastante fresquito. Pero lo malo no es el frío, que lo combaten meándose dentro del neopreno, sino los tiburones. El otro día, en Pacífica, un surfero argentino nos dio lecciones sobre el tema; ya sabemos que si hay delfines no hay tiburones porque se llevan mal. También sabemos que en Pacífica no hay muchos problemas pero en Santa Cruz o en Stinson sí es posible que se acerquen. Nos tranquilizó saber que desde hace más de 20 años no se ha registrado ningún ataque a bañistas. Aunque, pensándolo bien, si tiramos de estadística, deberiamos preocuparnos porque ya ha transcurrido demasiado tiempo sin ningún ataque. Voy a mirar en internet...Glup!! No es verdad, hay ataques todos los años. El último mortal, hace dos años. Puto argentino, esto va en serio. A ver si convencemos a los chicos para ir a patinar.

viernes, 17 de septiembre de 2010

LO QUE NO NECESITAMOS


Yo me he venido con una maleta de ropa. Todos hemos metido lo justo ya que necesitamos ropa de verano (mas bién de primavera) y de invierno, y no podemos pasar de 23 kg por persona. Me fuí a un chino a comprar unas bolsas gigantes, sin ruedas, ni armadura ni nada, para que pesaran lo menos posible. 23kg parece mucho pero no lo es, cuando te paras a pensar que además de la ropa cada uno necesita tres pares de zapatos, entre zapatillas de verano, botas de invierno, etc. Tres sudaderas o forro polar por niño, tampoco es pasarse. Yo además avisé de que por encima del cadáver de todos, metía la ropa de esquiar. Tenemos estaciones de esquí a tres horas de SF.
Total ya nos pasábamos de peso y tuvimos que pagar dos maletas extra.
Yo, que soy muy obediente, solo metí en mi maleta un libro que me regaló mi amiga Bea, además del que llevaba en el equipaje de mano.
Cuando por fín tuvimos casa y me puse a deshacer maletas (en el cutre- motel íbamos tirando de la ropa por una esquina de la maleta, sin abrirla siquiera), descubro que cada miembro de la familia me la ha pegado y ha metido alguna astracanada, para ver si cuela. La mejor, la de Diego jr, casi lo mato. Un balón hinchable gigante que hemos tenido metido en la piscina de casa durante el mundial de fútbol. Diego sr , no sé cuantos libros de estrangis. Martín, no se salío con la suya porque me dí cuenta a tiempo. Quería traer un atornillador eléctrico del tío Lucio y su caja de herramientas, anque sí me coló un proyector.
Llevo aquí, ya, más de un més y no echo de menos absolutamente nada (cosas, me refiero). Me estoy planteando hacer un super "garage sale" cuando volvamos y vaciar la casa. Pero no sólo de trastos, también de muebles, electrodomésticos etc...Aquí sólo tenemos las camas, dos sofás, una mesa y unas sillas. La casa se ordena y limpia rapidísimo. Los niños, aunque parezca mentira no se acuerdan de la televisión ni de los miles de cachibaches que tenemos, yo tampoco.
Lo que demuestra que no necesitamos casi nada para vivir con la sensación de que lo tenemos todo. Ya he avisado a mi querida familia de mis intenciones de simplificar nuestra vida. Están temblando.
Algunas personas recogen y guardan cosas que, en teoría, no sirven para nada y decimos que tienen el síndrome de Diógenes. Ellos, por lo menos, limpian nuestras calles, sin gastar un céntimo. Uno de los principios filosóficos importantes para entender la vida moderna sería: ¿por qué tenemos ese afán por acumular?
Yo me pregunto: ¿qué síndrome tenemos nosotros?

THE WEATHER


No tenemos televisión, pero los habitantes de San Francisco no siguen nunca la predicción meteorológica. Si preguntas qué tiempo hará mañana siempre contestan: nunca se sabe.
Cuando buscábamos casa, una amiga nos hablaba de los barrios más fríos y los más cálidos de la ciudad. Pensábamos que exageraba.
¡Qué vá! Si no vives aquí no te lo crees, pero hemos estado un día en la playa, tan a gusto y al día siguiente meterse la niebla y ponernos el abrigo, y no exagero. Pero lo mas increíble es que el mismo día, a la misma hora, en dos puntos distintos de la ciudad, puede haber siete grados de diferencia, comprobado con el termómetro del coche, que funciona bién, no se recalienta al sol y esas cosas. Además de la diferencia real de temperatura, en las zonas donde se mete la niebla suele soplar un viento muy húmedo, lo que aumenta la sensación de frío. El otro día me puse a cocinar, con un sol radiante, pensando en cenar pronto e ir a Washington Square a una sesión de cine al aire libre y cuando terminamos de cenar, miré por la ventana y no se veía la acera de en frente y soplaba un viento fuerte. Nos quedamos sin cine.
A pesar de todo, de verdad, no hace mucho frío, y los cambios tan bruscos provocan, también cambios de luz como no he visto en ningún otro sitio. Hace sol y niebla a la vez; en las zonas altas estás al sol y vés un mar de nubes que tapa los barrios más bajos o está nublado y vés al otro lado de la bahía, Sausalito y Tiburón iluminados por un fuerte foco de sol....Precioso.

jueves, 16 de septiembre de 2010

SIN INTIMIDAD

Esta mañana he tenido una agradable experiencia. Cuando arrastraba mis pies hacia la cocina para desayunar, he visto luz al final del pasillo y en mitad de la ventana, como si fuese un cuadro iluminado, la vecina en bolas. Está buena. Primero me he quedado cortado y he dado un salto hacia atrás, pero al comprobar que yo tenía la luz apagada y ella no podía verme, me he acercado a la ventana a seguir disfrutando del espectáculo. Sí, vale, soy un viejo verde. Con casi 47 tacos y un aspecto lamentable como el de la foto, qué esperáis de mi. Por cierto, Luis, la barba, como el pelo, es canosa.
Bueno a lo que ibamos, que aquí no hay pudor. Hay un desarrolladísimo sentido de la propiedad privada pero expuesta en un escaparate. No hay persianas, ni apenas cortinas y tu puedes pasear por la calle viendo los interiores de las casas. Siempre recuerdo a mi madre en un viaje que hicimos a Boston, como se paraba en cada casa y se asomaba a cotillear sus salones, sus dormitorios y su forma de vida. Lo jodido del tema es que me he dado cuenta de que si nosotros vemos, ellos también ven... Me voy a comprar cortinas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

ADORO A LAS PIJAS DE MI CIUDAD


La mayoría de la gente, aquí, parece bastante abierta, es fácil que se acerquen a ti a charlar un rato, te preguntan de dónde eres, etc. Varias veces me han preguntado después de decir que soy español, de qué parte de Méjico o Brasil soy, y he tenido que explicar: de España, Europa.
Estoy empezando a pensar que el barrio donde vivimos es very posh (pijo) porque las madres del parque no son como yo percibo que es el resto de la ciudad. Se sientan a tu lado , en un banco, y no te dirigen la palabra. Casi todas las personas con las que he hablado, en el parque, son latinas que cuidan de los hijos de mis encantadoras vecinas. Puede que séan racistas y me confundan con una cuidadora y por eso no quieren hablar conmigo.
Las madres dan de mamar a sus bebés, en el parque, tapadas con un trapito que se meten por la cabeza y un brazo, para que no se les véa ni un centímetro cuadrado de nada, muy cursis. Cuando salen de trabajar o a cenar, siempre van vestidas de negro y blanco, absolutamente perfectas, ni una arruga, ni un pelo sobre los hombros. Cuando están en el parque con sus amigas, todas llevan mallas (negras), zapatillas de deporte y camiseta (blanca). Muy aburrido.
Afortunadamente, el resto de la ciudad es todo lo contrario, aquí vale todo, todas las mezclas raciales posibles, las vestimentas, lo que hagas.....
Puede que séan prejuicios pero ¡¡Como echo de menos la teta al aire de mi amiga Teresa!!

SIN COMPLEJOS

Para los que tenemos un enfermizo sentido del ridículo, San Francisco es una ciudad maravillosa. En todo momento encuentras situaciones que te ayudan a perder los complejos. Puedes vestirte o peinarte como quieras que nadie te mirará raro. El otro día vimos un tipo con chaquetón de cuero, tanga y botas de leopardo y ayer un chico con un tupe de un palmo de alto, con varios pisos. Pero donde pierden los complejos es para cantar, bailar o recitar. En la reunión de padres del cole, los profesores cantaron a coro una canción, después explicaron las asignaturas con bastante arte dramático y al final nos hicieron recitar una poesía a los padres. Pero lo mejor de todo es que respetan a sus interlocutores por muy mal que hablen el inglés; nadie pone una mala cara, ni corrige groseramente, ni se ríe al oir las barbaridades que salen por nuestras bocas. Están acostumbrados al "espanglish" de los chicanos y el "chinglish" de los orientales y lo nuestro les parece Oxford English (con un acentillo from Sigüenza). Para adaptarnos a la vida sin complejos, el otro día la Montse se arrancó a bailar en medio de la calle y yo me he dejado barba. Os mandaría una foto, pero es que en España sigo teniendo sentido del ridículo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

ESTO ESTÁ QUE ARDE

En esta ciudad hay una gran psicosis en torno a los incendios. Motivo no les falta: la ciudad fue destruida casi por completo en el espantoso fuego desatado tras el terremoto de 1906. Esta semana, con la trágica explosión de gas y posterior incendio en San Mateo han vuelto a aparecer viejos fantasmas. El caso es que los coches de bomberos son parte del paisaje visual y sonoro de la ciudad. Son inmensos camiones con dos conductores, el habitual en la parte delantera y otro atrás, que dirige las ruedas traseras. Los bomberos son encantadores, invitan a los niños a subir a los camiones y según dicen algunas, están buenísimos. La mayoría de sus intervenciones son falsas alarmas...hasta ahora.
Los Muñoz Gómez están aquí con su amplio historial pirómano. Martín ya ha descubierto que la gigantesca lupa que le han hecho comprar para ver insectos en el parque, sirve también para quemar hojitas y papeles. De hecho ayer encendió con la lupa la barbacoa que hicimos en el parque natural de Tamalpais y que no terminó en incendio forestal porque su papá levantó la voz un poco más de lo habitual. Ya por la noche, en casa, Montse preparó una suculenta coliflor al horno con queso gratinado por encima. El horno es de gas y la coliflor terminó más quemada que un currante de Last Lap el 31 de diciembre. Lo peor fue cuando al sacar aquel plato negro y humeante del horno empezó a sonar una agudísima e incesante alarma de incendios acompañada por los gritos de pánico de Lucito. El detector de humos no dejó pasar ese olorcillo a queso chamuscado y nos metió un buen susto. Cuando pensábamos ya que iban a aparecer los bomberos, encontramos el interruptor para apagar aquel siniestro aparato y cenamos tranquilamente... un yogurt y fruta fresquita.